Redes sociales, que suman más de 144 millones de usuarios activos en Brasil (66,3% de la población, según el Somos sociales), ya no son sólo espacios de interacción y entretenimiento. Hoy en día se consolidan como potentes canales de compra online, impulsando uno de los segmentos de más rápido crecimiento en el comercio electrónico: el comercio social.
Instagram, TikTok y WhatsApp son los principales protagonistas de esta transformación, alterando significativamente el comportamiento del consumidor buscar desde Accenture, se prevé que el mercado mundial de comercio social alcance los 1,2 billones de dólares estadounidenses a finales de 2025.
“Este crecimiento acelerado está impulsado principalmente por la Generación Z y los millennials, que prefieren comprar directamente en las redes sociales, sin salir del entorno donde interactúan con amigos, influencers y marcas”, dice el cofundador de Boomer y especialista en marketing digital, Pedro Paulo Alves.
¿qué es el Comercio Social?
Social Commerce integra el comercio electrónico con las redes sociales, permitiendo a los consumidores descubrir, evaluar y comprar productos directamente en plataformas como Instagram, Facebook, TikTok y WhatsApp.
A diferencia del comercio electrónico tradicional, se basa en la interacción social, las recomendaciones y el compromiso para impulsar las ventas, haciendo que la experiencia de compra sea más interactiva y personalizada.
“Las redes sociales ya no son sólo escaparates de productos y se han convertido en verdaderos mercados. Hoy en día, los consumidores pueden buscar, intentar comprar artículos directamente desde una publicación o anuncio, sin tener que abandonar” la plataforma, comenta Pedro Paulo.
Instagram Shopping, por ejemplo, permite a las marcas vender directamente publicaciones e historias. TikTok combina entretenimiento y ventas de una manera única, con videos cortos y creativos que atraen a los consumidores y los alientan a comprar. WhatsApp Business ha sido una herramienta esencial para las empresas que buscan ofrecer un servicio personalizado y ventas completas en tiempo real.
“O Social Commerce representa una transformación en el comportamiento del consumidor digital, y las herramientas están impulsando este movimiento integrando contenidos, compromiso y conversión. Para las marcas, esto significa más proximidad al consumidor y más oportunidades para generar ventas de manera directa y estratégica”, explica el experto.
Los consumidores de 92% dependen más de las recomendaciones de las personas que las siguen en las redes sociales que de los anuncios tradicionales
El éxito del comercio social está directamente ligado a la fortaleza de los influencers digitales. Los creadores de contenidos se han convertido en partes clave en el proceso de compra, ejerciendo gran influencia en las decisiones del público. Según a estudiar de Nielsen, los consumidores de 92% confían más en las recomendaciones de las personas que siguen las redes sociales que en los anuncios tradicionales.
Según uno topografía realizado por MindMiners en asociación con YOUPIX, 46% de los encuestados dicen que si un producto/marca es utilizado por un (a) influencer (a), también se sienten seguros al usarlo. Otros datos de la encuesta indican que 6 de cada 10 seguidores ya han adquirido productos o servicios recomendados por influencers, destacando la preferencia por este formato para el descubrimiento de nuevos productos.
En TikTok, por ejemplo, los creadores de contenido hacen videos virales de reseñas y, a menudo, agotan las existencias de productos en cuestión de horas. En Instagram, las asociaciones con personas influyentes acercan a las marcas a sus clientes ideales, mientras que en WhatsApp, las referencias grupales refuerzan el poder del boca a boca digital.
“Las marcas que invierten en estrategias de comercio social basadas en la credibilidad de personas influyentes son capaces de involucrar a los consumidores de manera más auténtica y eficiente. Esto se debe a que los seguidores ven a estos creadores como fuentes confiables de información, haciendo que las compras sean más naturales e impulsivas”, explica Pedro Paulo Alves.
La democratización del comercio digital
El comercio social también está democratizando el acceso al mercado digital. Los pequeños empresarios y las marcas independientes ahora pueden vender directamente a su audiencia sin necesidad de grandes inversiones en plataformas tradicionales.
Pedro Paulo señala que “herramientas como Instagram Shopping y WhatsApp Business han permitido a los minoristas construir relaciones más estrechas con sus clientes, ofreciendo una experiencia de compra más personalizada y asequible”.
“Oh comercio social no es sólo una tendencia pasajera, sino una transformación definitiva en la forma de comprar y vender. Las redes sociales ya no son sólo canales de comunicación; se han consolidado como los nuevos centros comerciales digitales de la era moderna”.

