Desde su implementación en 2020, el Pix transformó radicalmente el ecosistema financiero brasileño. Con transacciones instantáneas, gratuitas para personas físicas y operando 24 horas al día, el modelo desburocratizó las operaciones bancarias, impulsó la inclusión financiera y colocó a Brasil entre los países más avanzados en pagos digitales. Ahora, con el lanzamiento de Pix Automático, en junio de 2025, un nuevo capítulo se inició, y con él, surgieron nuevos desafíos regulatorios, principalmente en lo que respecta a la seguridad, la interoperabilidad entre instituciones y la protección al consumidor.
Según Renan Basso, director de negocios y cofundador deGrupo MB Labs, ecossistema de empresas especializadas em consultoria e desenvolvimento de aplicativos e plataformas digitais, a nova funcionalidade amplia o potencial do Pix, mas também a complexidade regulatória do sistema.
“El Banco Central tendrá que garantizar que el entorno permanezca seguro, competitivo y accesible. Eso significa enfrentar grandes desafíos relacionados con la seguridad, la interoperabilidad y la protección al consumidor. El éxito del Pix se debe, en parte, a la regulación proactiva y colaborativa adoptada por el BC. Con el Pix Automático, este modelo debe seguir perfeccionándose, en constante diálogo con bancos, fintechs, empresas y consumidores”, explica.
A continuación, Renan señala tres pilares regulatorios esenciales para el éxito de la nueva funcionalidad:
Seguridad y prevención de fraudes
La agilidad de Pix siempre ha generado preocupaciones sobre la seguridad cibernética. Con la nueva actualización, el riesgo se intensifica ya que un pago recurrente exige confianza continua entre las partes. É fundamental garantir que os usuários tenham total transparência sobre os débitos autorizados, possam revogar permissões com facilidade e estejam protegidos contra cobranças indevidas ou golpes.
La regulación deberá ser aún más rigurosa con respecto a la autenticación, al uso de datos personales y a las notificaciones en tiempo real. El desafío es equilibrar la usabilidad, el gran diferenciador de Pix, con capas de protección que no inhiban su adopción.
Interoperabilidad entre instituciones
Uno de los puntos fuertes de Pix es su universalidad, es decir, cualquier institución participante puede enviar y recibir valores. No caso do Pix Automático, será preciso garantir que empresas consigam operar com clientes de diferentes instituições financeiras de maneira padronizada e eficiente.
Este nivel de interoperabilidad exige estandarización tecnológica, reglas claras de integración y supervisión continua del Banco Central. Além disso, a entrada de novos players, como fintechs, carteiras digitais e empresas de pagamento por aproximação, amplia a complexidade do cenário e exige uma regulação dinâmica e atualizada.
Protección al consumidor y claridad contractual
Con la facilidad de autorizar pagos recurrentes, existe el riesgo de prácticas abusivas o contratos mal explicados. El desafío regulatorio aquí es asegurar que el consumidor entienda exactamente lo que está autorizando y tenga medios simples para revertir o impugnar cargos.
O Banco Central, em conjunto com órgãos como o Procon e o Ministério da Justiça, deverá fortalecer normas de transparência, exigir consentimento explícito e implementar mecanismos de contestação que não deixem o consumidor desamparado.
“A chegada do Pix Automático é um passo importante na consolidação de um sistema de pagamentos mais moderno, competitivo e digital. Mas seu sucesso dependerá da capacidade regulatória de acompanhar a inovação com responsabilidade, garantindo equilíbrio entre liberdade tecnológica e proteção sistêmica”, finaliza.