En los últimos años, el uso de la inteligencia artificial (IA) en el comercio minorista brasileño ha avanzado significativamente, reflejando una transformación cada vez más presente en las operaciones del sector Inteligencia artificial en el comercio minorista, en poder de Central do Retail en 2024, 47% de minoristas ya adoptan soluciones basadas en IA. Entre los que aún no utilizan la tecnología, 46% planea implementarla pronto. Este escenario indica que la transformación digital es ahora una realidad prácticamente inevitable en el comercio minorista.
El movimiento, anteriormente restringido a grandes redes, también está comenzando a consolidarse entre los pequeños y medianos minoristas, impulsado por la democratización de las herramientas de análisis de datos, la automatización y los servicios digitales.
En un escenario de márgenes ajustados y consumidores cada vez más exigentes, la tecnología ha pasado de ser un lujo a convertirse en una estrategia de supervivencia y crecimiento.
Para Renato Rodrigues, director general de Softcom, empresa de referencia en soluciones de gestión e inteligencia artificial dirigida al comercio minorista, el secreto es comprender que la aplicación de la IA puede y debe realizarse de forma práctica y gradual.“El pequeño comerciante no necesita empezar con grandes inversiones. Hay soluciones asequibles que ya dan resultados en SEMANAS”, afirma.
La adopción de la IA en el comercio minorista pasa por diferentes etapas. Al principio ayuda a automatizar tareas repetitivas, como control de inventario, reposición de productos y actualización de precios, liberando al emprendedor para centrarse en decisiones estratégicas. Luego, se convierte en un aliado en la relación con el cliente, a través de chatbots inteligentes y sistemas de recomendación capaces de personalizar ofertas y aumentar las posibilidades de recompra.
Con el apoyo de la IA, los minoristas pueden predecir demandas, comprender patrones de consumo y ajustar campañas de marketing en tiempo real, algo que antes requería equipos especializados. La tecnología también permite integrar canales físicos y digitales, unificando información de tiendas, comercio electrónico y mercados para construir una visión completa del comportamiento del consumidor.
Según Renato, la principal barrera sigue siendo el desconocimiento sobre por dónde empezar.“Una IA ya no es una tendencia y se ha convertido en parte del día a día. El desafío ahora es capacitar al emprendedor para que utilice estas herramientas de manera inteligente y sostenible. Los pequeños avances, cuando están bien planificados, pueden generar ganancias significativas en competitividad”, refuerza.
En Brasil, donde el comercio minorista representa alrededor del 20% del PIB, según el IBGE, la incorporación de tecnologías como la IA y la automatización puede representar un salto de productividad sin precedentes.
El futuro del comercio minorista brasileño será híbrido, conectado y, sobre todo, inteligente.

