La Generación Z, nacida entre 1997 y 2012, es la primera generación verdaderamente digital, con experiencias moldeadas por videojuegos y plataformas interactivas. Según la investigación PGB 2024, el 73,91% de la población nacional declaró que practica algún juego digital, independientemente de la frecuencia o la plataforma utilizada. Y, de acuerdo con un estudio exclusivo de Ng.Cash, contacto digital con foco en los jóvenes, el sector de videojuegos lideró en transacciones financieras de la Generación Z, sumando un total de 48,15% del gasto. Estos datos revelan cómo el mundo de los videojuegos no solo influye en el entretenimiento, sino que también define las expectativas de esta generación en relación con varios aspectos de la vida, incluyendo el mercado laboral.
Un estudio de Deloitte señala que 80% de los profesionales de la Generación Z prefieren procesos de reclutamiento que ofrezcan algún tipo de interactividad digital. Con esto en mente, muchas empresas han invertido en procesos de selección gamificados, que utilizan elementos de juego para crear una experiencia de reclutamiento que va más allá de lo tradicional. Este cambio de paradigma no es solo una tendencia pasajera, sino una respuesta a la necesidad de hacer el reclutamiento más acorde con los hábitos y expectativas de una generación que valora la innovación, la inmediatez y la relevancia.
Los procesos selectivos gamificados incorporan desafíos interactivos, sistemas de puntuación y recompensas, que simulan situaciones reales de trabajo. Estos métodos no solo enganchan a los candidatos, sino que también proporcionan a las empresas una herramienta más precisa para evaluar competencias críticas. Según un informe de PwC, las empresas que implementaron la gamificación en el reclutamiento reportaron una reducción del 30% en el tiempo de contratación y un aumento del 25% en la retención de los candidatos contratados.
Hosana Azevedo, Jefa de Recursos Humanos de Infojobs y portavoz de Pandapé, el software de RRHH de la marca, explica: “La Generación Z está acostumbrada a interfaces digitales intuitivas y busca feedback inmediato. La gamificación en el reclutamiento se alinea con esas expectativas y puede hacer el proceso de selección más dinámico y relevante. Utilizar este nuevo formato es aprovechar esa familiaridad y crear una experiencia de reclutamiento más atractiva.”
Este método permite evaluar competencias de forma práctica y contextualizada, a diferencia de los métodos tradicionales de entrevista. Juegos y desafíos diseñados para simular tareas del día a día profesional ayudan a identificar habilidades como resolución de problemas, toma de decisiones y colaboración. “Mediante simulaciones realistas, conseguimos observar el desempeño de los candidatos en situaciones que reflejan el ambiente de trabajo. Esto ofrece una visión más concreta de cómo pueden adaptarse y contribuir a la empresa”, observa Hosana. Además, estas plataformas permiten que las empresas identifiquen habilidades emergentes, como la capacidad de adaptación rápida y la aptitud para manejar tecnologías digitales avanzadas, características frecuentemente encontradas en candidatos de la Generación Z.
Además, la gamificación puede reducir el estrés y la ansiedad asociados a los procesos de selección convencionales. “La experiencia interactiva tiende a crear un ambiente más relajado, permitiendo que los candidatos se presenten de manera más auténtica. La reducción de la ansiedad puede llevar a un mejor rendimiento, proporcionando una evaluación más precisa de sus habilidades y compatibilidad cultural”, añade Hosana.
En un mercado donde el talento adecuado puede marcar la diferencia, la gamificación es más que una moda —es una evolución natural. Las empresas que entienden y adoptan este enfoque, no solo están atrayendo a los mejores candidatos de la Generación Z, sino también construyendo una cultura de innovación que resuena con el futuro del trabajo. La pregunta no es si la gamificación impactará el reclutamiento, sino quién estará a la cabeza cuando este cambio se consolide.

