En un año marcado por el avance del cierre de empresas en Brasil, la forma en que los negocios se posicionan en los puntos de búsqueda y contacto con el consumidor se ha vuelto decisiva para la supervivencia.
Datos actualizados hasta agosto de 2025 indican que cerca de 1,9 millones de empresas cesaron sus actividades en el país, cifra más del doble de la registrada en 2024, cuando aproximadamente 800 mil negocios cerraron sus puertas. El escenario revela un entorno cada vez más competitivo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, presionadas no solo por factores económicos, sino también por la dificultad de ser encontradas y reconocidas por los consumidores.
Para Rafael Somera, CEO de Solutudo, plataforma que conecta soluciones locales con la población, señala que la ausencia en los entornos digitales donde el cliente busca información se ha convertido en un factor silencioso de exclusión del mercado. “Hoy, si la empresa no aparece cuando el consumidor busca, simplemente no entra en su radar. Y si no entra en el radar, no es considerada”, afirma. Según él, la decisión de compra ocurre antes del primer contacto directo, durante la etapa de investigación y comparación.
El comportamiento del consumidor ha cambiado de forma estructural. Investigaciones de Google muestran que el 93% de las personas investiga en línea antes de comprar y transita, en promedio, por tres a seis canales diferentes antes de tomar una decisión. Buscadores, redes sociales, mapas, sitios institucionales, plataformas de evaluación y, más recientemente, herramientas de inteligencia artificial pasaron a formar parte de este recorrido.
En este contexto, depender de un único canal de visibilidad se ha convertido en una estrategia de alto riesgo. “La atención del consumidor está fragmentada. Apostar todo a las redes sociales o solo a Google deja a la empresa vulnerable a cambios de algoritmo y a una pérdida repentina de alcance”, dice Somera.
Más que ser descubiertas, las empresas pasaron a ser constantemente verificadas. Estudios internacionales de BrightLocal indican que el 99% de los consumidores lee evaluaciones en línea en algún momento del recorrido, mientras que datos del propio Google muestran que la información actualizada, fotos, respuestas a comentarios y una presencia consistente influyen directamente en la elección, sobre todo en negocios locales. “El consumidor descubre en un canal, pero va a otros para confirmar si esa empresa es confiable, si está activa y si otras personas hablan bien de ella”, explica Somera. “No sirve de nada invertir en tráfico de pago si, al momento de la verificación, no hay evaluaciones, contenido actualizado o señales de que el negocio está activo.”
En la práctica, las empresas que no cuidan esta presencia integrada terminan atrapadas en un ciclo silencioso de pérdida de oportunidades. Perfiles desactualizados, ausencia de información básica o inconsistencia entre canales generan desconfianza y llevan al consumidor a volver a la búsqueda inicial. Investigaciones muestran que las páginas completas, con fotos y datos actualizados, pueden generar hasta tres veces más interacciones que las páginas incompletas o abandonadas.
La experiencia de Solutudo ilustra este movimiento. En los últimos 12 meses, la plataforma registró más de 60 millones de accesos y contabilizó más de 3 mil millones de visualizaciones de contenidos de empresas registradas en la primera página de Google, según datos internos. Para Somera, las cifras refuerzan que la visibilidad no es solo presencia puntual, sino constancia y coherencia. “El consumidor no solo quiere encontrar una empresa. Quiere confirmar que es confiable, accesible y relevante. Estar en múltiples plataformas hoy no es un exceso, es supervivencia”, afirma.
En un entorno de alta competencia y consumidores cada vez más impacientes y desconfiados, la presencia consistente en diferentes puntos de búsqueda y contacto dejó de ser solo una estrategia de crecimiento. Para muchas empresas, se ha convertido en la delgada línea entre continuar operando o cerrar las puertas.

