La Inteligencia Artificial (IA) ha revolucionado la forma en que interactuamos con el mundo digital, pero también ha traído nuevos desafíos a la ciberseguridad. Esta tecnología, capaz de aprender y adaptarse, es una poderosa herramienta tanto para defensores como para críticos. Según el estudio Cybersecurity Workforce de ISC², aproximadamente 45% de empresas aún no cuentan con una estrategia formal para el uso de la IA, a pesar de su potencial. La investigación, que entrevistó a más de 15 mil profesionales de la ciberseguridad en todo el mundo, muestra que, a pesar de los desafíos económicos y geopolíticos, la creciente adopción de la IA se considera una forma prometedora de fortalecer las ciberdefensas.
Según Marcos Santos, director general de Aquarela Analytics, empresa brasileña pionera en inteligencia artificial y análisis de datos, la importancia de predecir posibles ataques es fundamental.“Las fechas, la información y el conocimiento son factores críticos de éxito o fracaso en la sociedad digitalizada, desde este Desde esta perspectiva, mantener seguros sus activos digitales es una cuestión de continuidad y prosperidad, así como de colapso y pérdidas si se gestionan mal”, afirma el ejecutivo.
En defensa, la IA puede analizar grandes cantidades de datos en tiempo real, detectando patrones que indican ciberataques. Sin embargo, en el lado equivocado, la Inteligencia Artificial se puede utilizar para crear malware más sofisticado y realizar ataques dirigidos con mayor precisión. También puede generar deepfakes y manipular información, aumentando la difusión de información errónea. La combinación de Inteligencia Artificial con nube híbrida, por ejemplo, crea un escenario complejo donde la heterogeneidad de los entornos aumenta la superficie de ataque. La pregunta es cómo aprovechar los beneficios de la IA para la ciberseguridad sin abrir brechas para los atacantes.
Santos estima que con el uso de Corporate AI 0 una de las especialidades de Aquarela Analytics - es posible predecir amenazas futuras, responder rápidamente a incidentes y personalizar las medidas de seguridad para cada organización.
Para el ejecutivo, la respuesta no es sencilla y requiere un enfoque multifacético. “Es necesario invertir en investigación y desarrollo de soluciones de seguridad basadas en IA, pero también en educación y sensibilización sobre los riesgos. La ciberseguridad ya no es un departamento aislado, sino más bien una responsabilidad de todos los miembros de la organización. La cultura de seguridad debe cultivarse en todos los niveles, desde la alta dirección hasta los empleados de primera línea”, reflejos.
Por otro lado, el director general de Aquarela señala que muchas empresas han buscado implementar Inteligencia Artificial avanzada, pero no siempre hay una madurez de datos suficiente. Las empresas necesitan desarrollar un plan para alcanzar el más alto nivel que la tecnología proporciona y requiere.
Para facilitar el análisis, la empresa desarrolló el Metodología DCM (Metodología de la cultura de datos), que evalúa organizaciones en cinco niveles de madurez de datos: empírico, ad hoc, definido, optimizado y exponencial. Cuando se utiliza IA avanzada, es necesario estar en el quinto grado de madurez de los datos. “Necesitamos comprender dónde se encuentra el negocio, identificar debilidades y desarrollar estrategias de crecimiento continuo. La IA corporativa opera en el núcleo del negocio, es parte de la estrategia comercial, afecta directamente a los KPI clave y tiene una visión a largo plazo para alcanzar el nivel más alto de madurez de datos”, destaca Santos.
Durante los proyectos se enfatiza la seguridad de los datos. “Desde 2021, empresas brasileñas de diferentes segmentos han enfrentado ciberataques y esta área no fue observada con la debida atención. Hoy la empresa debe comprender que además de crear una IA, identificar debilidades y desarrollar estrategias para un crecimiento continuo, la seguridad de los datos es una parte esencial de el negocio”, y, complementa al director general de Aquarela Analytics, Marcos Santos.
A medida que la IA se vuelva más sofisticada, los ciberataques también se volverán más complejos. Para mantenerse por delante de los delincuentes, las organizaciones deben adoptar una postura proactiva invirtiendo en tecnologías de vanguardia y profesionales altamente calificados.
En un mundo cada vez más digitalizado, la ciberseguridad es un desafío constante. La IA ofrece poderosas herramientas para proteger nuestros sistemas, pero también crea nuevas vulnerabilidades. Es fundamental que las empresas, los gobiernos y la sociedad civil trabajen juntos para garantizar un entorno digital seguro y confiable.

