El Banco Central anunció el último martes (25) una actualización en el sistema de devolución del Pix, permitiendo el rastreo automático de transferencias sospechosas y garantizando el reembolso en hasta 11 días después de la impugnación. La medida, que entrará en vigor en febrero de 2026, llega en un momento crítico, en el que las estafas digitales y los fraudes financieros se han vuelto cada vez más sofisticados, afectando a consumidores y empresas de todos los tamaños. Los expertos señalan que la rapidez en la devolución de valores y el monitoreo automático pueden reducir drásticamente las pérdidas causadas por fraudes instantáneos.
Además, la transformación de la ANPD en una agencia reguladora, consolidada por la Medida Provisional nº 1.317/2025, fortaleció la fiscalización sobre las empresas que tratan datos financieros, mientras que nuevas leyes y decretos, como el Estatuto Digital del Niño y del Adolescente (Ley nº 15.211/2025) y el Decreto nº 12.622/2025, pasan a exigir prácticas mínimas de seguridad, documentación y gobernanza en transacciones digitales. Para el comercio electrónico, esto significa que la protección de datos ya no es solo una obligación legal, sino un componente estratégico de negocio.
Matheus Macedo, COO de UnicoPag, gateway de pagos, resalta que “cajas, los gateways y sistemas de pago ya no son solo componentes operacionales. Se han convertido en puntos críticos de confianza. Cada transacción involucra información sensible que necesita ser protegida por múltiples capas de seguridad. La falla de un solo eslabón puede comprometer tanto la facturación como la reputación de una marca”.
Para el especialista, el movimiento va más allá de la regulación. “Las empresas que se anticipan a las nuevas reglas demuestran al mercado que la seguridad digital no es solo un requisito, sino un diferencial competitivo. La transparencia y la protección de datos son ahora factores decisivos en la relación con el consumidor”, afirma. Macedo refuerza que, en el entorno digital, la confianza se construye con clics, pero puede perderse en segundos, y las empresas que no se adapten corren el riesgo de perder relevancia y clientes.

