A pesar de su corta edad, Sarah Stanislaus Lleva años en línea y ya ha acumulado millones de seguidores. Con una trayectoria consolidada, la creadora respondió a las peticiones de sus fans y, a los 21 años, abrió su perfil en Privacy, alcanzando un éxito inmediato.
En apenas el primer mes de uso de la mayor red de monetización de contenidos de América Latina, Sarah alcanzó ingresos superiores a R$ 400 mil, un resultado significativo pero no sorprendente para la influencer, que reconoce su propio potencial.
"Estos ingresos me permiten llevar a mi familia a diferentes lugares y brindarles buenos momentos. No soy nada sin mi familia, y hoy, por ejemplo, puedo ayudar a mis hermanos a estudiar en escuelas de primer nivel, algo que antes era imposible.”, celebra la joven.
Sarah Estanislau ya tiene experiencia con otras redes de monetización de contenidos, pero la presencia de celebridades que admira, sumada a las peticiones de sus seguidores, la convencieron de unirse a Privacy.
"Sigo a muchas celebridades que usan Privacidad. Mis seguidores empezaron a pedirla mucho, así que decidí abrirla porque es una plataforma más accesible para todos.", dijo ella.
El éxito de Sarah en los medios no surgió de la nada. Ya de niña, aparecía en anuncios de televisión. Su ascenso en el mundo de las redes sociales fue simplemente consecuencia de algo que ya soñaba y que venía construyendo.
"De pequeña, a los cinco años, anunciaba Cheetos en televisión. También fui modelo. Siempre he tenido ganas de que me vieran y de hablar con todo el mundo; siempre he sido muy extrovertida. Todo era muy ligero, natural. Me hice viral durante la pandemia, haciendo vídeos y sumándome a las tendencias, y así fue como crecí.”, recordó.
A pesar de tantos logros a tan corta edad, Sarah no quiere quedarse ahí y busca evolucionar como influencer, fortaleciendo su propia imagen y creando identidades con marcas.

