Las decisiones del comercio minorista global no se distribuyen de forma aleatoria por el mundo. Tienden a concentrarse en territorios capaces de reunir escala económica, empresas líderes, integración productiva e influencia cultural. En América Latina, ese lugar es São Paulo. Más que un gran mercado consumidor, la ciudad se ha consolidado como un centro de poder decisorio del comercio minorista, donde se definen estrategias que impactan cadenas productivas, flujos comerciales y patrones de consumo a escala nacional e internacional.
El peso económico del comercio minorista en Brasil ayuda a dimensionar esa centralidad. En 2023, el sector movió R$ 2,2 billones, equivalente al 20,4% del PIB brasileño, confirmando su posición como uno de los principales motores de la economía y evidenciando la capacidad del sector para articular consumo, empleo y renta. Dentro de este escenario, São Paulo ocupa una posición desproporcionada. El estado y la capital concentran una parte significativa de la facturación, de los puestos de trabajo y de la masa salarial del sector, lo que hace que las decisiones tomadas en el territorio paulista tengan efectos directos sobre el mercado brasileño en su conjunto y, cada vez más, sobre circuitos globales.
Esta centralidad se fortalece con la presencia, en São Paulo, de grandes empresas minoristas que figuran entre las mayores del mundo en sus segmentos. Grupos como Raia Drogasil, Casas Bahia y Natura mantienen en la ciudad sus sedes corporativas y centros de decisión estratégica. Es desde la capital paulista que estas empresas definen inversiones, políticas de innovación, estrategias de expansión internacional, prácticas de sostenibilidad y modelos de relación con consumidores y proveedores. La ciudad, por tanto, no solo ejecuta directrices globales, sino que participa activamente en su formulación, consolidándose como polo de gobernanza corporativa del comercio minorista.
El papel de São Paulo se amplía cuando se observa su integración con la industria, especialmente la textil y de confección. Brasil tiene la quinta mayor industria textil del mundo y alberga la mayor cadena textil completa de Occidente, según la ABIT. En este contexto, São Paulo funciona como eslabón central entre producción y consumo. El estado responde por el 15% de las exportaciones nacionales de textiles y confección, equivalente a US$ 795,4 millones, en un escenario en el que las exportaciones brasileñas del sector sumaron US$ 5,18 mil millones hasta noviembre de 2025. El municipio de São Paulo, por sí solo, representa el 24% de las exportaciones estatales y el 4% de las nacionales, reforzando su condición de puerta de entrada y salida para el comercio global.
Esta capacidad de articular industria, comercio minorista y comercio exterior confiere a la ciudad una ventaja estratégica. La proximidad entre centros productivos, sedes empresariales, infraestructura logística y mercados consumidores crea un entorno en el que las decisiones pueden tomarse de forma rápida e informada, alineando intereses locales con demandas globales. São Paulo se posiciona, así, como un hub que conecta cadenas productivas brasileñas con mercados internacionales.
Además de la dimensión económica y productiva, São Paulo ejerce un papel simbólico fundamental en el comercio minorista global. La ciudad es el mayor centro de moda y consumo de América Latina, influenciando tendencias que trascienden fronteras nacionales. Estilos, comportamientos de consumo, estrategias de marca y narrativas publicitarias a menudo emergen en el entorno urbano paulistano antes de diseminarse a otros mercados. Este capital simbólico hace que São Paulo influya en el comercio minorista en números, valores, estética y comportamiento.
Por todas estas razones, las decisiones del comercio minorista global pasan por São Paulo. La ciudad reúne escala económica, empresas líderes, integración productiva e influencia cultural de forma singular en el contexto latinoamericano. São Paulo no es solo un gran mercado: es el corazón donde se articulan las estrategias que moldean el presente y el futuro del comercio minorista en Brasil y en el mundo.
*Alessandra Andrade es presidenta de São Paulo Negócios

