Por Sylvio Sobreira Vieira, director ejecutivo y consultor jefe de SVX Consultoria
En un momento en que Brasil registra incidentes cibernéticos y presiones para una mayor transparencia en el uso de datos personales, la ANPD (Agencia Nacional de Protección de Datos) gana más poder. Elevado a la Agencia Reguladora por Medida Provisional 1.317, aprobada el 17 de septiembre, la institución cuenta ahora con independencia administrativa y financiera, condición esencial para inspeccionar más rigurosamente y monitorear la evolución tecnológica del mercado digital.
El cambio se esperaba desde 2022 y responde a la creciente necesidad de un organismo más autónomo y estructurado para enfrentar los desafíos de privacidad, seguridad de la información y derechos digitales. En la práctica, esto garantiza la autonomía funcional, técnica, de toma de decisiones, administrativa y financiera a la institución —características fundamentales para que un organismo regulador actúe de forma independiente. Hasta entonces, la ANPD operaba como una autarquía especial vinculada al Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.
La independencia de la agencia también favorecerá una mayor inspección del propio gobierno federal. Solo en 2024, hubo más de 9.000 filtraciones de datos de los sistemas federales, un salto más de 21 veces mayor en comparación con 2020, el año de la entrada en vigor de la LGPD (Ley General de Protección de Datos).
Refuerzo de estructura y nuevas atribuciones
Además de cambiar la naturaleza legal de la ANPD, MP 1.317 aporta un plan de fortalecimiento estructural robusto. El texto crea la carrera de un especialista en regulación de datos y autoriza la contratación de 200 servidores de carrera para este fin. Estos nuevos puestos efectivos serán ocupados por la competencia y destinados a actividades de inspección, control y análisis técnico en el sector. Además de los especialistas, el MP prevé la creación de 18 puestos comisionados, como resultado de esta reorganización interna, así como otros 26 cargos adicionales por encargo para reforzar la gestión de la Agencia.
Como resultado, la ANPD gana músculos administrativos, rompiendo la dependencia casi exclusiva que tenía de los empleados asignados por otros organismos. Entre 2021 y 2024, su personal pasó de solo 50 a 141 servidores, pero todavía estaba por debajo de lo necesario frente a la creciente demanda.
En el campo de las habilidades, la Agencia también asume nuevas responsabilidades estratégicas. La más emblemática es la atribución de supervisar el cumplimiento del Estatuto recién sellado del Niño y Adolescente Digital (ECA Digital, Ley Nº 15.211/2025).
Inspección, cumplimiento y perspectivas futuras
Desde el punto de vista del mercado y la sociedad, la conversión de la ANPD en una agencia reguladora presagia una fase de inspección más activa y rigurosa en Brasil.
Con la ampliación del personal técnico y reforzada la independencia, se espera que el ANPD aumente el número de inspecciones in situ, instale más procesos que sancionaron contra violaciones de la LGPD y hagan cumplir sus determinaciones más rápidamente. Este aumento de la capacidad operativa también debería acelerar el análisis de incidentes de seguridad y la respuesta a las quejas de los titulares, reduciendo la lentitud que antes limitaba el desempeño de la agencia.
Para las empresas, el mensaje es claro. La era de un ANPD estrictamente orientador da lugar a una fase de cumplimiento eficaz. Las organizaciones de todos los tamaños deberán revisar sus programas de gobierno y privacidad de datos, asegurando no solo la idoneidad para el GGPD, sino también el cumplimiento de las últimas normas y pautas emitidas por la Agencia.
En los últimos meses, por ejemplo, la ANPD ha emitido importantes reglamentos sobre transferencia internacional de datos (Resolución CD/ANPD No. 19/2024), sobre la función del supervisor de datos (Resolución No. 18/2024) y sobre notificaciones de incidentes de seguridad (Resolución No. 15/2024). En otras palabras, será necesario monitorear e implementar los cambios con mucha más velocidad de lo que se había hecho hasta entonces.
El papel de ANPD en la IA y la regulación del big data
Existe una creciente expectativa de que ANPD desempeñe un papel de liderazgo en la regulación de la inteligencia artificial y las tecnologías como Big Data. En 2023, el Senado Federal creó una comisión temporal de Inteligencia Artificial, cuyo informe ha señalado al ANPD como el candidato natural para coordinar el futuro sistema nacional de regulación y gobernanza de IA.
Asimismo, la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados emitió opiniones favorables para el protagonismo de la ANPD en esta área.
En el contexto de Big Data, se espera que la ANPD utilice sus poderes de orientación y sanción para evitar abusos en el uso masivo de datos personales, ya sea por empresas o por el propio gobierno, promoviendo prácticas de transparencia, minimización de datos y “privacidad por diseño” en soluciones innovadoras.
El nuevo estado de ANPD señala el comienzo de un capítulo más maduro en la protección de datos brasileña, en el que se unen reglas claras, una inspección efectiva y educación digital para fortalecer la confianza en la economía digital y proteger concretamente los derechos de la sociedad conectada.

