Desde Instagram hasta el mostrador de la tienda, las tendencias virales en las redes sociales se han convertido en auténticas oleadas de ventas para las pequeñas y medianas empresas. Fue el caso del “Morango do Amor”, que en pocas semanas ganó consumidores e impulsó ingresos en confiterías en todo el país. Para miles de emprendedores, este tipo de fenómeno puede ser una valiosa puerta de entrada para nuevos clientes, siempre que se utilice con planificación.
Según Roger Klafke, especialista en Competitividad de Sebrae RS, seguir las redes sociales es fundamental para identificar movimientos de consumidores que puedan generar nuevas oportunidades.“Estas tendencias permiten a las pequeñas empresas y MEI lanzar productos rápidamente y llegar a audiencias que de otro modo no conocerían su negocio. Pero hay que pensar más allá del punto de venta y aprovechar este momento para fortalecer la marca y presentar el portafolio completo”, explica.
El desafío es asegurar que el producto esté alineado con el negocio y la capacidad de producción. Esto implica una cuidadosa gestión de inventario, selección de proveedores, uso de insumos de calidad y, especialmente, seguridad en el manejo de alimentos. Una buena estructura de fichas técnicas y control de residuos ayuda a mantener la rentabilidad, incluso en tiempos de alta demanda.
Otro punto es la gestión de pedidos y el uso eficiente de los canales de venta. Las aplicaciones de entrega, Instagram, WhatsApp y otras plataformas aumentan la visibilidad, pero también requieren atención a las tarifas y la correcta formación de los precios.“Es importante comprender el coste real de cada producto para no perder margen”, refuerza Klafke.
Finalmente, la organización de la producción es decisiva. Automatizar al máximo los procesos, estandarizar recetas y planificar insumos ayudan a alcanzar picos de ventas sin comprometer la calidad. Y, sobre todo, es necesario reconocer que cada tendencia tiene un principio, un desarrollo y un final. “El secreto es aprovechar el boom sin quedarse estancado cuando pasa la ola”, detalla.
El éxito de “Morango do Amor”
Con más de 10 años de experiencia en Porto Alegre, María Bolaria, ubicada en Parcao, quedó sorprendida por la tendencia de “Morango do Amor”, el éxito en las redes sociales.
Tradicionalmente especializada en tartas caseras, la confitería siempre vendía chocolates de fresa, pero en un volumen modesto.“Todo cambió de un día para otro. En el lanzamiento de la novedad, la tienda vendió más de 500 unidades en tan solo un día”, detalla la propietaria Analisa Simon.
El impacto fue inmediato, con un aumento significativo de los ingresos, comisiones adicionales para el equipo y un movimiento comparable, e incluso mayor, a fechas como Semana Santa y Navidad. El éxito también trajo desafíos logísticos, como la falta de insumos, los altos precios de las fresas y la necesidad de fortalecer el equipo. Para aprovechar la tendencia, la confitería incluyó un mini pastel para nuevos clientes de iFood, presentando su producto principal y fomentando la recompra.
El resultado fue la conquista del 90% de nuevos clientes en la plataforma y pedidos recurrentes de la propia fresa. Hoy María Bolaria mantiene la calidad del producto, invierte en formación y ya trabaja hasta medianoche, con planes de convertirse en la primera bolaria de 24 horas en Porto Alegre. Para Analisa, el “Amorango del Amor”.

