El Black Friday, considerado uno de los periodos más intensos y competitivos del comercio minorista, proyecta resultados positivos para este año. Según una encuesta de Dito CRM en colaboración con Opinion Box, 61% de consumidores pretenden aprovechar promociones, mientras que 83% afirman buscar ofertas durante todo el mes y sólo 10% concentran sus compras en el día oficial del evento. En medio de tanta competencia, la preparación de los equipos se convierte en un factor decisivo para asegurar buenos resultados. Para Surama Jurdi, director general y fundador del evento Surama Jurdi Academy, ecosistema global de educación empresarial, el éxito comienza mucho antes de que las promociones entren en funcionamiento. “La planificación, la comunicación clara y el entusiasmo colectivo son pilares esenciales para las campañas de alto rendimiento”, afirma.
El mentor recomienda iniciar la movilización del equipo unos 30 días antes del evento, en una fase de calentamiento y compromiso.“Es hora de crear expectativas, despertar curiosidad y lanzar teasers internos. Diga, por ejemplo, que este será el El Black Friday más agresivo de la historia, pero sin revelar detalles.
Dos semanas antes de la fecha comienza una formación intensiva, centrada en el producto, servicio y objetivos. Según Surama es fundamental que los empleados comprendan el recorrido del cliente, las diferencias de la campaña y el papel de cada canal de ventas. “El equipo necesita entender que el enfoque va más allá del precio y el volumen: es mantener la excelencia en el servicio y saber qué se medirá, para que todos se sientan motivados y reconocidos”, refuerza.
Entre las estrategias recomendadas, el experto destaca las acciones dirigidas a los clientes más fieles. Este es el momento ideal para que los equipos de ventas elaboren listas de consumidores considerados VIP, que ya tienen un historial de relación con la marca. La idea es desarrollar una comunicación personalizada y promocionar a un negro temprano, abriéndoles el carrito exclusivamente, que pueda consultar de primera mano las ofertas y productos. Además de brindar una experiencia diferenciada, crea un sentimiento genuino de exclusividad. “Los clientes VIP valoran este tipo de iniciativas porque se dan cuenta de que son realmente especiales, esta atención personalizada genera encanto y vínculo de lealtad”, afirma el experto.
Durante el Black Friday, el papel del líder es decisivo para mantener el ritmo y la motivación del equipo. “Deben ser juntos, ajustando estrategias, motivando, escuchando y dirigiendo. Se trata de una operación que requiere un seguimiento en tiempo real, en colaboración directa con el marketing, asegurando así que las acciones online y offline estén alineadas y funcionen juntas. Es importante escuchar al equipo, comprender qué se puede ajustar y valorar el trabajo colectivo. El líder que transmite energía y empatía cuenta con un equipo más comprometido y feliz y, en consecuencia, que vende más”, concluye.
El experto señala que el post-Viernes Negro también merece atención, después de la intensidad de las ventas, la energía del equipo tiende a caer y es en este momento cuando la dirección actúa para mantener el ritmo.“Hay que aprovechar la nuevos clientes ganados y lanzar acciones que los recuperen. Lo ideal es no parar, seguir con campañas semanales hasta Navidad, con eventos, lanzamientos y experiencias que mantengan la participación del equipo y el flujo de ventas”, aconseja.
Para el experto, el Black Friday va mucho más allá de las estrategias promocionales.“Es una prueba de preparación, liderazgo y cultura organizacional. Cuando el equipo está motivado y alineado con el propósito de la empresa, el resultado es inevitable: más desempeño, más ventas y una experiencia inolvidable para el cliente”, concluye.

