La edición 2026 de NRF, el evento minorista más grande del mundo, mostró a ejecutivos, inversores y líderes tecnológicos que en el nuevo ciclo del comercio global, la ventaja competitiva ya no proviene del tamaño de la empresa, sino de su capacidad para reaccionar rápidamente, integrar datos. y convertir la tecnología en un resultado.
“Las grandes empresas ya han comprendido que la IA debe integrarse en el negocio, trabajando entre bastidores, resolviendo problemas reales y apoyando” decisiones, afirmó César Baleco, director general del grupo IRRAH Tech, una empresa de Paraná con operaciones globales en automatización e inteligencia artificial. soluciones orientadas a la eficiencia operativa. “En este nuevo juego, el futuro no es el más grande, sino el más ágil. La atención ahora se centra en cómo automatizar procesos, reducir el desperdicio, predecir la demanda, personalizar ofertas y acelerar las decisiones comerciales en tiempo real”.
El razonamiento resuena entre los ejecutivos que siguieron el cronograma global. Para Siro Canabarro, CEO de Tecino, socio de IRRAH Tech en el evento, “si aún no utilizas la IA, la estás utilizando y la tecnología se convierte en un activo central de la competitividad”.
El cambio de perspectiva apareció en los stands y conferencias de las grandes tecnológicas y líderes del mercado presentes en NRF, y la IA ya no se considera un complemento de marketing para asumir funciones operativas esenciales. Esto incluye: análisis del comportamiento del consumidor en tiempo real; identificación de necesidades incluso antes de que se expliquen; mapeo contextual del recorrido de compra; y predicción de la demanda y optimización del inventario.
“Ya no se trata sólo de IA operativa. Apoya las decisiones humanas cruzando grandes volúmenes de datos para generar predicciones que se traducen en más” eficiencia, explicó Baleco.
Es una tendencia: en el comercio minorista, los modelos de relación basados en comunicaciones invasivas, como las campañas de empuje masivas, tienden a perder eficacia frente a enfoques que combinan personalización basada en datos y automatización personalizada.“Una IA comienza a identificar no sólo lo que el consumidor compra, sino cuándo, por qué y en qué contexto social y económico. Esto permite crear viajes de compra más eficientes, menos dependientes de descuentos y más orientados a la conversión real”, destaca el CEO de IRRAH Tech.
La empresa ha estado invirtiendo en infraestructura que permite a las empresas operar IA de forma integrada a sus sistemas empresariales, desde CRM hasta ERP, desde el servicio financiero. A finales de 2025, el grupo lanzó el Model Context Protocol (MCP), un estándar que facilita la comunicación entre los agentes de IA y el software corporativo, eliminando una de las mayores barreras a la automatización a gran escala: la fragmentación de los sistemas.
En la práctica, esto permite a las empresas conectar la inteligencia artificial a sus procesos operativos sin tener que reconstruir toda la arquitectura tecnológica, lo que reduce costos, tiempo de implementación y dependencia de equipos especializados.
“O Lo que hace MCP es convertir la IA en infraestructura conectable, algo que puede escalar rápidamente a medida que el negocio crece o cambiar”, explica Baleco.
El resultado de esta transformación es un mercado donde la agilidad, la integración y la adaptabilidad pesan más que el tamaño, el legado o el poder de la marca.
“Un NRF 2026 nos enseña a deslumbrarnos menos con las promesas, más centrados en el retorno de la tecnología, la productividad y el impacto financiero, y muestra que la velocidad marca la diferencia. Por lo tanto, acortar este camino con socios tecnológicos marcará la diferencia este año”, concluye.

