El uso de Inteligencia Artificial en la creación y edición de fotos de productos ha crecido significativamente y se ha convertido en parte de la rutina de profesionales de la imagen, pequeños vendedores y grandes marcas. La tecnología permite ajustar escenarios, estandarizar la iluminación y crear variaciones visuales con mayor agilidad, pero también genera dudas sobre límites, riesgos y buenas prácticas.
Según Matt Rouif, cofundador y CEO de Photoroom, aún existe una gran confusión sobre lo que la IA realmente hace y sobre cómo utilizarla de manera responsable. A continuación, él aclara algunos de los mitos y verdades más comunes relacionados con el uso de la tecnología en fotografías de productos.
- La IA siempre altera el producto y puede dejar la imagen diferente del artículo real.
Mito. De acuerdo con el especialista en edición de fotos con IA, las herramientas actuales permiten mejorar la iluminación, el escenario y la composición sin modificar el producto en sí. Color, textura, dimensiones y acabado pueden preservarse exactamente como en el artículo real, siempre que el proceso siga buenas prácticas. Utilizada correctamente, la IA funciona como un recurso de apoyo para calificar la imagen, no para reinventar el objeto. Esto garantiza fidelidad visual y evita frustraciones en el momento de la compra para el consumidor.
- Usar IA deja todas las fotos con la misma apariencia, quitando la identidad de la marca.
Mito. Matt explica que la IA realmente puede ayudar a fortalecer la identidad visual. Las herramientas permiten estandarizar la iluminación, las sombras y el encuadre, garantizando consistencia entre diferentes productos. Esto facilita que las marcas construyan su propia estética reconocible, algo que es valorado en el e-commerce y en los marketplaces. Sin embargo, observa que los resultados dependen mucho del prompt. Dominar el arte del prompt se ha vuelto indispensable para producir imágenes de alta calidad que reflejen el estilo de cada marca, en lugar de un aspecto genérico.
- IA es sinónimo de edición exagerada.
Verdad. Existe un equívoco común de que la IA produce automáticamente imágenes excesivamente editadas o con apariencia artificial. En realidad, la edición excesiva no es inherente a la IA, sino un resultado de cómo se utilizan las herramientas. Lo que la IA realmente hace es acelerar la identificación y corrección de problemas que antes requerían un trabajo manual prolongado, como reflejos no deseados, sombras desalineadas o colores inconsistentes en un catálogo.
También puede dar soporte a flujos de trabajo de edición por lotes, ayudando a aplicar ajustes consistentes en varias imágenes sin alterar el producto en sí. Cuando se orienta adecuadamente, la IA aumenta la eficiencia y mantiene la autenticidad del artículo, demostrando que la “edición excesiva” no es una consecuencia de la tecnología en sí, sino de las instrucciones que recibe.
- Los fondos generados por IA siempre parecen artificiales o fuera de contexto.
Mito. Las herramientas más recientes trabajan con profundidad, coherencia de luz y textura de forma muy cercana a la fotografía real. Cuando se configuran correctamente, los fondos creados por IA resultan naturales y se integran de manera precisa al objeto, creando la impresión de un escenario fotografiado en estudio.
- La IA puede ayudar a representar el producto en diferentes contextos de uso sin perder credibilidad.
Verdad. El especialista explica que la tecnología permite crear ambientaciones coherentes, donde el producto aparece posicionado en situaciones reales, como sobre una mesa, en una encimera o en un espacio doméstico. Esto facilita la comprensión del consumidor sobre tamaño, proporción y utilidad, sin recurrir a manipulaciones irreales.
- La IA sustituye completamente el trabajo humano.
Mito. Para Matt, el papel del profesional sigue siendo indispensable. Es él quien define los límites, valida la fidelidad visual, ajusta detalles y garantiza que la imagen final represente con precisión el producto. La IA acelera los procesos, pero no sustituye la mirada técnica. La creatividad, las decisiones artísticas y la narrativa de la marca continúan siendo funciones fundamentalmente humanas, que la IA no logra replicar totalmente.
En resumen, al comprender cómo aplicar la IA de manera responsable, profesionales y vendedores logran hacer el flujo de creación más eficiente, manteniendo la fidelidad de las imágenes y garantizando una presentación que refuerza la transparencia y la credibilidad de la marca ante los consumidores.
- La IA ayuda a estandarizar catálogos con mayor consistencia visual.
Verdad. Una de las mayores ventajas de la IA es la capacidad de mantener unidad visual entre fotos de productos diferentes, garantizando la misma iluminación, perspectiva y estilo. Esto facilita la navegación del consumidor y refuerza la identidad de la marca en el e-commerce.

