El CEO de Instagram, Adam Mosseri, señala que los videos largos y los contenidos premium podrían integrar el futuro de la red social, pero actualmente no existe una relación simbiótica entre este tipo de medios y el intercambio entre usuarios. Las declaraciones reflejan la estrategia cautelosa de la plataforma ante los cambios en el consumo de contenido digital.
A diferencia de YouTube, que incentiva la producción de videos largos con calidad cercana a la televisión, Instagram se mantiene enfocado en contenidos cortos, principalmente los Reels. El formato corto se considera esencial para mantener la interacción entre usuarios, permitiendo un intercambio rápido y espontáneo de contenidos, algo que se pierde cuando el video se vuelve más largo.
Recientes movimientos de la plataforma indican que cambios podrían estar en camino. El lanzamiento de una aplicación que permite ver los Reels directamente en televisores sugiere una apertura hacia formatos más largos, aunque la prioridad sigue siendo preservar la esencia de la red y el consumo de contenidos rápidos y compartibles.
Mosseri proyecta que, en los próximos cuatro años, Instagram se volverá cada vez más personalizable. Funciones que permiten ajustar el algoritmo de sugerencias de Reels indican la tendencia de hacer la experiencia del usuario más proactiva, posibilitando moldear el feed, explorar búsquedas y crear contenidos según preferencias individuales. “La gente está cansada de consumir píldoras sueltas. El público quiere seguir narrativas, apegarse a personajes y sumergirse en tramas que ofrezcan continuidad”, explica. Eduardo Camargo, Director de Crecimiento daPuerta 3 (P3).
En una perspectiva de diez años, la red podría expandirse a dispositivos portátiles, como gafas inteligentes. En este escenario, el consumo de contenido sería principalmente auditivo, exigiendo una reformulación completa de la interacción visual, del intercambio y del compromiso de los usuarios.
Instagram enfrenta, así, el desafío de equilibrar innovación tecnológica con el mantenimiento del comportamiento central de sus usuarios. La red busca adaptarse a las nuevas tendencias de consumo sin comprometer la interactividad y la conexión social que definen su modelo de éxito.

