La forma en que la gente consume ha cambiado y el sector farmacéutico está siguiendo esta transformación. Comprar a través de Internet se ha convertido en un hábito, y las farmacias que lo han visto están abriendo nuevas posibilidades de crecimiento. Más que un canal de ventas, el comercio electrónico se ha convertido en un puente entre la farmacia y la vida del cliente, aportando comodidad, agilidad y proximidad.
Es con esta mirada que Farmacias Digitales fortalece el ecosistema digital para el comercio minorista farmacéutico. La plataforma integra soluciones que van desde la creación de la tienda online hasta la gestión de inventarios, campañas de marketing, logística de entrega y conexión con mercados. La propuesta es clara: hacer accesible la digitalización, eficiente y estratégica para farmacias de todos los tamaños ^ desde grandes redes hasta farmacias independientes.
Dentro de este ecosistema, el Comercio Electrónico de Farmacias ofrece una estructura completa para que las farmacias puedan operar su propia tienda virtual, con soporte directo en ventas. La solución incluye un sitio web y una aplicación personalizados, integración con sistemas de pago y herramientas de marketing digital como Google My Business. Además, invierte constantemente en los medios digitales Google, Instagram, Facebook y TikTok (según la ubicación), lo que atrae tráfico calificado y genera oportunidades reales de conversión para las farmacias participantes. Las Farmacias Digitales también cuentan con un mercado robusto y una solución logística eficiente, que permite entregas en unos 33 minutos (según la ubicación), incluso sin flota propia, ampliando el servicio local.
“Tener una farmacia online hoy estará disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana. Esto significa que el cliente puede resolver una necesidad en cualquier momento (sin salir de casa”, afirma Rodrigo Brisolara, Gerente Ejecutivo de Negocios de la Farmacia de Comercio Electrónico. Al mismo tiempo, la farmacia rompe barreras físicas y conecta con una audiencia que valora la practicidad, los buenos precios y servicio confiable.“Las cifras de un estudio reciente de IQVIA muestran que Brasil ya ocupa el tercer lugar en el ranking mundial de ventas farmacéuticas en Internet, sólo detrás de Alemania y Estados Unidos”, señala Brisolara.
Además de mejorar la experiencia de compra, el comercio electrónico también transforma el funcionamiento interno. La automatización de pedidos, la integración de inventarios y el uso de datos hacen que la vida cotidiana sea más organizada, reducen las fallas y aumentan la productividad. Con ello, la farmacia puede centrarse en lo que realmente importa: cuidar bien de su cliente.
Otro gran diferencial es la posibilidad de integrar los canales físicos y digitales. Modelos como “comprar online y eliminar en la tienda” se han popularizado, ofreciendo más libertad al consumidor para elegir cómo prefiere ser atendido. “Esto fortalece la relación con la comunidad local, sin perder las ventajas del entorno online”, señala Brisolara.
Las Farmacias Digitales tienen la misión de transformar lo digital en una extensión natural del mostrador. “Invertir en comercio electrónico es asegurar una presencia digital estratégica. Es estar más cerca de las personas, respetando su tiempo, entendiendo sus hábitos y ofreciendo soluciones que realmente marquen la diferencia”, asegura.


