Meta, empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, implementó su inteligencia artificial (IA) en el servicio de mensajería instantánea, ampliando las funcionalidades de la aplicación. La tecnología, que ya estaba disponible en otros países desde abril de 2024, tardó un poco más en llegar a Brasil debido a las exigencias de la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD).
La IA de WhatsApp se basa en modelos de lenguaje avanzados, como LLaMA (sigla para Large Language Model Meta AI), entrenados con grandes cantidades de datos textuales para comprender y generar lenguaje natural de manera eficaz. “La IA de Meta es capaz de responder preguntas, dar recomendaciones, buscar noticias sobre temas de nuestro interés en la web sin salir de la app y generar imágenes y pequeños gifs para compartir”, explica Pierre dos Santos, Analista de IA de Leste Telecom.
Sin embargo, la herramienta aún está en fase Beta, por lo que contiene muchos errores en su utilización. Esto se mejorará con el tiempo, y la IA podría incluso tener su modo de uso revisado, ya que posee muchas oportunidades para la adición de nuevos servicios, incluyendo los relacionados con la accesibilidad, complementa.
¿Moza o villana? Depende del uso.
Con tantos debates sobre el uso de la inteligencia artificial, que ya se ha comprobado que está detrás de prácticas como las fake news y los deepfakes, mucha gente desconfía al tener la IA de Meta disponible en WhatsApp, sin siquiera la posibilidad de desactivar la función. “Meta informó que el contenido de las conversaciones con la IA podrá ser utilizado para entrenar los algoritmos de inteligencia artificial, pero no asocia este contenido a información personal de los usuarios”, tranquiliza Pierre.
Aunque no se ha divulgado públicamente cómo se utilizarán los datos para la segmentación de anuncios, además del enfoque en el entrenamiento de la IA, es posible que el uso continuo de la herramienta genere un impacto en la recepción de anuncios y publicidad a largo plazo. La recopilación de datos, que es una práctica común en el mercado tecnológico, puede utilizarse para la personalización de anuncios, segmentación de público y predicción de comportamiento, por ejemplo.
“Sin embargo, mi expectativa es que Meta priorice la privacidad y el consentimiento del usuario, utilizando la IA de forma ética y transparente para beneficiar tanto a los usuarios como a los anunciantes en consonancia con nuestra legislación”, opina el analista.
Aunque la tecnología no tenga acceso a conversaciones privadas de WhatsApp y los datos de usuario sigan protegidos por el cifrado del mensajero, según la documentación de la IA, los mensajes compartidos con la herramienta pueden usarse para proporcionar respuestas relevantes o para mejorar dicha tecnología. “Por lo tanto, no envíe mensajes que contengan información que no desee compartir con la IA. Al menos, podemos borrar los mensajes enviados a la IA escribiendo /reset-all-ais en la conversación”, advierte.
Use con moderación
Pierre también dice que la IA es una herramienta poderosa que puede ser útil en varios contextos. Sin embargo, es esencial usarla con responsabilidad y cuidado, pensando siempre en la seguridad y la privacidad de los datos personales. Para ello, comparte algunos consejos básicos, pero valiosos:
- Utiliza la IA como una herramienta auxiliar, no como un sustituto del pensamiento crítico;
- Utiliza la IA para tareas que consideres seguras y sin riesgo para tu privacidad, evitando compartir información personal o confidencial con la IA en la conversación;
- Evite usar la IA para tomar decisiones importantes;
- Busca solo información sobre temas de interés general, evitando temas sensibles o controvertidos.
“Es cierto que, cada día, es más difícil identificar si un contenido ha sido generado por IA, pero existen algunas señales que pueden ayudarte a sospechar: fuente desconocida o dudosa; contenido demasiado bueno para ser verdad; ausencia de información sobre la autoría; lenguaje artificial; contenido genérico y sin originalidad; y falta de emoción y subjetividad”, concluye el experto.


