El Black Friday se considera una de las fechas más importantes para el comercio minorista, siendo una oportunidad estratégica para atraer nuevos consumidores, fortalecer la lealtad de los clientes y aumentar los ingresos. El año pasado, la fecha registró un récord de ventas en línea en Brasil, alcanzando R$ 4.270 millones, según NeoTrust Confi.
Según Vinicius Barreto, Vicepresidente del ecosistema de 300 franquicias, la adopción de acciones promocionales coordinadas es esencial para maximizar los resultados y generar impacto en una escala. “El Black Friday sigue siendo un gran potencial para el crecimiento empresarial, siempre que se use estratégicamente. El consumidor ahora está más informado, atento y exigente. Las pequeñas ventajas o los descuentos no muy expresivos ya no son suficientes para convencer al público. Por lo tanto, es necesario ofrecer propuestas de valor real y preparar acciones bien estructuradas. Con la planificación es posible transformar fechas estacionales para expandirse, las empresas que se preparan bien no solo pueden vender más, sino crecer de forma estructurada”, comenta el especialista.
Barreto señala que las tiendas que concentran las operaciones en el entorno digital deben prestar más atención. “La planificación mYutical es necesaria, principalmente debido al aumento de la competencia y los costos de los medios. Los grandes minoristas intensifican sus acciones a lo largo del mes de noviembre, términos como “Black Friday” se vuelven extremadamente disputados en las plataformas publicitarias, aumentando la inversión necesaria para lograr la visibilidad”.
Para mantener la coherencia de la marca durante el periodo promocional, el profesional destacó tres puntos de atención. son ellos:
Uniformidad – Es crucial que la red mantenga la similitud en promociones, precios y comunicación visual. El franquiciador deberá proporcionar pautas claras sobre los descuentos que se ofrecerán, los productos en venta y la forma en que se divulgarán estas campañas. Esto evita que cada unidad realice ajustes individuales que puedan causar distorsiones en la marca o generar conflictos.
Comunicación – Asegurar que se aplique de manera efectiva y estandarizada entre todas las unidades es fundamental para mantener la uniformidad y evitar conflictos que puedan dañar la relación y la reputación interna de la red.
Entrenamiento – Las franquicias deben implementar capacitaciones específicas antes del Black Friday, preparando a los franquiciados y empleados para hacer frente al aumento del flujo de clientes y situaciones de alta demanda. Estas capacitaciones pueden incluir simulaciones de ventas de presión, técnicas de servicio al cliente para períodos de ocupados, así como orientación sobre cómo administrar el inventario y resolver rápidamente los problemas logísticos. Con esto, asegúrese de que los consumidores tengan una experiencia satisfactoria, independientemente del volumen de ventas.
Black Friday representa una oportunidad para que las redes crezcan y se consoliden en el mercado, siempre y cuando haya preparación y alineación entre franquiciadores y franquiciados. “Más que participar en la fecha, es fundamental actuar con inteligencia, entender el comportamiento del consumidor, invertir en diferenciación y planificar cada etapa del viaje de compra”, concluye.


