El Black Friday ya no es sólo un día de descuentos y hoy se trata como una temporada que mueve todo el mercado. En 2024, el comercio electrónico brasileño ganó R$9,3 mil millones en el período, según la estimación de Neotrust Confi, y la expectativa es un mayor crecimiento en 2025. Con lo digital en el centro de las decisiones, el desafío de las marcas va más allá de los precios: es necesario ganar atención en un ambiente saturado y preparar canales y equipos con antelación.
“Muchas empresas siguen operando en confusión general, saliendo a montar campañas en el último momento y dependiendo de los medios de comunicación pagados. Esta improvisación aumenta costes, compromete la experiencia de compra y afecta a la reputación de la marca. El secreto del éxito está en estructurar bien las tres fases PRElanzamiento, lanzamiento y postlanzamiento”, afirma Rafael Kiso, fundador y CMO de la mlabs, plataforma líder en gestión de redes sociales en América Latina.
Paso 1: Prelanzamiento (13 de octubre al 15 de noviembre)
El ejecutivo refuerza la relevancia del prelanzamiento. “Con cinco semanas de duración, esta es la fase más importante para preparar el terreno. El objetivo no es vender inmediatamente, sino atraer y calentar la base de clientes potenciales, generando clientes potenciales calificados”. Entre las acciones recomendadas se encuentran contenidos específicos, como listas de consejos, reacciones a tendencias y respuestas a las preguntas más buscadas por los usuarios.
Otro punto central es la captura de contactos. La integración de CRM y API de conversión le permite recopilar datos primarios, reduciendo la dependencia de anuncios pagos. Formatos como Lead Ads también ayudan facilitando el llenado de información y permitiendo un contacto rápido a través de WhatsApp. Complementa este paso la auditoría de la reputación online, el estímulo al contenido generado por el usuario (UGC) y el trabajo con influencers digitales.
Paso 2: Lanzamiento (16 al 28 de noviembre)
Con el evento en curso, el foco se convierte en conversión. La disputa por la atención es intensa y los costos de los medios aumentan, por lo que la audiencia previamente acalorada gana prominencia.
Las Compras en Vivo son una de las estrategias más efectivas, combinando entretenimiento, demostración de productos e interacción en tiempo real. Otra prioridad son los anuncios en formatos como Reels, optimizados por inteligencia artificial, que aumentan el rendimiento de las campañas. Además, el servicio rápido es fundamental: el brasileño espera respuestas en 1 minuto en WhatsApp y en 10 minutos en Instagram, requiriendo equipos preparados para no perder ventas ante la competencia.
Paso 3: Post-lanzamiento (29 de noviembre al 6 de diciembre)
El período posterior al Black Friday debería utilizarse para retener compradores y agotar existencias. Una de las recomendaciones es utilizar CRM para identificar quién compró y crear campañas de remarketing con ofertas de venta cruzada o superior, como sugerir una blusa para quienes compraron un par de pantalones.
Los programas de fidelización, como el reembolso exclusivo para la próxima compra, ayudan a ampliar la relación con el cliente y estimular las referencias. La creación ya de grupos exclusivos, como “mejores amigos” en Instagram, puede ser una forma eficiente de involucrar a consumidores de alto valor con promociones diferenciadas y comunicación directa.
“POST”O es decisivo, porque es en este momento cuando la marca puede transformar una compra aislada en una relación continua. Quien aprovecha esta fase aumenta el valor para el cliente y crea oportunidades de indicación y recurrencia”, destaca Kiso.
El Black Friday 2025 será una intensa carrera por la atención y la conversión. Las empresas que empiecen temprano, estructuren sus pasos y comprendan los hábitos del público tendrán una ventaja decisiva en la mayor temporada de compras del año.“Una marca que trate el Black Friday como parte de su estrategia anual convertirá las ventas puntuales en crecimiento sostenible”, concluye Kiso.


