La forma en que las empresas asignan sus inversiones puede determinar su crecimiento o estancamiento no sólo en finanzas, sino también en recursos humanos. Y la IA ha sido lo más destacado a la hora de invertir. Un estudio de McKinsey señaló que 72% de empresas en el mundo ya han adoptado la tecnología. Pero ¿cómo puede esta apuesta impactar la asignación de recursos humanos?
Cuando la IA asume tareas repetitivas, por ejemplo, transforma la rutina de los profesionales, permitiéndoles convertirse en protagonistas en áreas de mayor impacto. Es decir: en lugar de “más tiempo en actividades operativas, pueden dedicarse a decisiones estratégicas que realmente configuran el futuro de la empresa recapacitación . El proceso de adquirir nuevas habilidades para realizar una función u ocupación diferente mejora de habilidades ^^^^^ Este proceso también puede renovar la motivación de un colaborador.
Aunque parezca sencillo, darse cuenta de qué camino deben ir los recursos, ahora que es posible contar con la ayuda de la IA, se ha convertido en el gran movimiento del mercado. “No debemos ver la tecnología sólo como una herramienta de automatización, sino también como una clave para transformar el rol del profesional”, analiza Carlos Sena, fundador de AIDA, una plataforma de Inteligencia Artificial Generativa (GenAI) enfocada a descifrar la Voz del Cliente.
El ejecutivo sostiene que esta focalización no sólo optimiza el uso del capital, sino que también maximiza la capacidad de identificar y explotar potenciales dentro de los propios equipos.“Imagínese liberar a estos equipos y dirigirlos a áreas estratégicas. En lugar de monitorear llamadas o tabular datos manualmente, estas personas podrían centrarse en iniciativas tácticas, como la creación de planes de expansión. En algunas empresas, este movimiento ya es una REALIDAD”, explica Sena.
Una encuesta global de Google Cloud muestra que 74% de empresas que han adoptado la IA generativa ya están obteniendo considerables retornos de la inversión. La misma encuesta también mostró que 45% de ellas vieron duplicarse la productividad de los empleados. “El cambio de ruta es que automatizando algunas tareas pudimos reasignar y reinventar el talento, posicionándolos donde puedan contribuir más y mejor al negocio, además de impulsar” la innovación, concluye Carlos.

