Aproximadamente el 60% de las empresas brasileñas cierran antes de cumplir cinco años, según el IBGE. Entre los emprendedores menores de 29 años, esta tasa tiende a ser aún más alta, especialmente cuando hay falta de apoyo, redes de apoyo y acceso a la formación adecuada. Según el Sebrae, la tasa de mortalidad entre los Microemprendedores Individuales (MEIs) alcanza el 29% en los primeros cinco años, mientras que entre las Microempresas el índice es del 21,61%.
Por otro lado, un estudio de la Conaje (Confederación Nacional de Jóvenes Empresarios) sugiere que la participación en redes de apoyo entre emprendedores está asociada con mejores resultados. La entidad reúne a más de 15 mil jóvenes empresarios en 17 estados. El estudio señala que las empresas afiliadas crecieron, en promedio, un 170% en facturación, generaron más de 190 mil empleos directos y sumaron aproximadamente R$ 51,7 mil millones en ingresos anuales.
"Brasil posee un enorme potencial emprendedor, pero muchos jóvenes todavía enfrentan dificultades por falta de orientación práctica. Es necesario hablar sobre gestión, finanzas, marketing y capacitación con más seriedad. No basta con tener una buena idea, se necesita estructura y preparación para llevarla a cabo." Afirma Fábio Saraiva, presidente de la Conaje (Confederación Nacional de Jóvenes Empresarios).
A continuación, vea lo que hay que evitar al iniciar o expandir un negocio, según Conaje:
No buscar capacitación.
La actualización constante es uno de los pilares para el éxito. Dejar de capacitarse puede limitar el crecimiento y dificultar la adaptación a los cambios del mercado. Participar en cursos, eventos y programas de mentoría es una forma de adquirir repertorio y tomar decisiones más estratégicas.
Subestimar el marketing digital.
La presencia en línea se considera esencial. Ignorar estrategias de visibilidad en las redes sociales puede hacer que buenos productos o servicios pasen desapercibidos. Invertir en marketing digital es una ventaja competitiva que puede atraer y fidelizar a clientes.
3) Ignorar el networking.
Conexiones con otros emprendedores, proveedores, inversores e instituciones pueden abrir puertas y generar oportunidades de negocios. Descuidar la relación con otras personas del ecosistema emprendedor limita el acceso a colaboraciones y asociaciones estratégicas.
Ignorar tendencias de mercado
Empresarios que no siguen las innovaciones y los comportamientos de consumo corren el riesgo de perder relevancia. "Innovar es vital para mantenerse competitivo", destaca la Conaje. Monitorear tendencias permite anticipar movimientos y adaptar el modelo de negocio.
5) Falta de planificación financiera
Sin un control financiero, es difícil mantener o expandir una empresa. La Conaje advierte que la falta de planificación puede resultar en endeudamiento, desequilibrio en las cuentas y dificultar nuevas inversiones. Organizar el flujo de caja y tener metas claras de facturación son prácticas básicas pero fundamentales.

