El retail brasileño vive un momento de transición: el interés por la inteligencia artificial (IA) crece, pero su uso aún es incipiente. Según una encuesta de CNDL Brasil, el 87% de los empresarios ya conocen las herramientas de IA, pero solo el 14% afirma utilizarlas efectivamente en sus negocios.
Para Renato Rodrigues, CEO de Softcom, empresa referente en software de gestión e IA, la clave está en empezar de forma práctica, accesible y gradual. “La IA no es un lujo, es una herramienta de eficiencia. El secreto está en aplicarla en el día a día, con foco en resolver problemas reales del negocio”, afirma.
A continuación, Renato enumera cinco consejos esenciales para que los pequeños y medianos emprendedores puedan crecer con el apoyo de la tecnología y transformar los datos en resultados.
CComience automatizando tareas repetitivas
Control de inventario, reposición de productos y actualización de precios pueden hacerse de forma automatizada con el apoyo de la IA. Esto libera tiempo para que el emprendedor se concentre en decisiones estratégicas, como el marketing y la relación con el cliente.
“La automatización es el primer paso para ganar eficiencia. Es donde la IA demuestra su valor desde el principio”, destaca Renato.
Usa IA para conocer mejor a tu cliente.
Las herramientas inteligentes pueden analizar el comportamiento de compra, identificar patrones y sugerir productos de acuerdo con el perfil de cada consumidor. Esta personalización aumenta las posibilidades de recompra y fidelización.
“La personalización es el nuevo marketing relacional. Entender al cliente en tiempo real es lo que marca la diferencia”, explica.
Invierte en atención inteligente
Los chatbots y asistentes virtuales ayudan a atender con rapidez, reducir las colas y ofrecer soporte 24 horas. En el comercio minorista digital, la IA se convierte en una aliada en la experiencia del consumidor y ayuda a humanizar el contacto incluso en canales automatizados.
Decida con base en datos, no en suposiciones.
La IA ayuda al comerciante a entender qué se vende más, predecir demandas y ajustar campañas de marketing basándose en datos reales. Esta lectura predictiva reduce el desperdicio, mejora los márgenes y anticipa tendencias.
“Con la IA, el pequeño negocio puede tomar decisiones con la misma precisión que las grandes cadenas”, dice Renato.
Da el primer paso, aunque sea pequeño
El mayor obstáculo sigue siendo cultural: muchos emprendedores creen que la IA es demasiado compleja o cara. Pero hoy en día, existen soluciones accesibles y escalables que permiten empezar poco a poco.
“La transformación no ocurre de la noche a la mañana. Pero cada paso hacia la digitalización es un avance en la competitividad”, refuerza.
El uso de la inteligencia artificial representa más que una tendencia, es un movimiento de adaptación y supervivencia. En un mercado cada vez más digital y exigente, la tecnología se consolida como el motor de la nueva economía humana, conectada e inteligente.

