EL IPC das Bets (Comisión Parlamentaria de Investigación), provocado por el Senado a finales de 2024, ha ido ganando protagonismo por citar a testificar a personas influyentes famosas. La Comisión investiga la promoción del juego online por parte de estos ciudadanos, una práctica considerada problemática, sobre todo porque muchos de sus seguidores son vulnerables a las adicciones. Además, también indaga sobre posibles irregularidades en los contratos publicitarios, que podrían estar relacionadas con cuánto pierden los apostadores.
El tema gana aún más peso si se analiza el tamaño del mercado. Hoy, el país tiene más que 2 millones de influencers, según una encuesta realizada en 2025 por Influencia.me, la principal empresa especializada en marketing de influencers en Brasil. El grupo de edad de la mayoría de los productores de contenidos se encuentra entre 25 Y 34 años (48.66%). A continuación se muestran los que están entre 13 Y 24 años (39.37%).
A pesar de esta representación, la profesión no regulado. Datos de la encuesta nacional de Influencia.me, celebrado entre 2024 y 2025 con más de 350 Profesionales en el mercado, muestran que el sector es prácticamente unánime: la regulación se considera necesaria. La percepción es compartida por:
- 75% de asesores de influencers,
- 77% de agencias y
- 78% de los propios influencers.
Las casas de apuestas invierten más en influencia
Como él explica Rodrigo Azevedo, director ejecutivo de Influency.me, las casas de apuestas invierten cada vez más en contratar personas influyentes por una única razón: “Los personas influyentes tienen una conexión de confianza con sus seguidores. La gente sigue porque les gusta, confía e identifica. Esto convierte a esta plataforma en una de las más efectivas y rentables que muchos medios tradicionales”, señala.
Además, el ejecutivo señala que el perfil de los emprendedores en el sector de las apuestas contribuye a esta apuesta masiva por los creadores. "esse es un público que nació en lo digital, comprende el poder de los influencers y, a diferencia de las empresas más tradicionales, tiene menos aversión al riesgo. A esto se suman márgenes de beneficio muy elevados, lo que permite inversiones agresivas en marketing”, añade Azevedo.
Sin embargo, las ganancias en efectivo pueden no compensar la pérdida de credibilidad, un activo esencial para los creadores de contenido. "Cuando un influencer usa su poder para influir en algo que perjudica a sus propios seguidores, tarde o temprano vuelve a ellos. Por ello, guiamos a nuestros influencers para que rechacen propuestas de las casas de apuestas. Entendemos que, además de ser poco éticos, esto es peligroso tanto para su imagen como para el público al que impactan”, refuerza Rodrigo Azevedo, director general.
Es común que los influencers opten por revelar contenido de apuestas solo en la historia, ya que desaparecen después de 24 horas y es posible que no reciban comentarios públicos. Cuando estas revelaciones aparecen en publicaciones fijas, los ataques suelen ser inmediatos y masivos.
¿regular o prohibir?
EL Conar (Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria) elaboró el Guía de publicidad de influencers digitales, que proporciona orientación a la hora de grabar publicidad. El material destaca que, al retratar una experiencia personal, ésta debe ser genuina y contener una presentación fiel del producto o servicio anunciado. En esta actividad, el influencer acaba caracterizándose como agente publicitario, sujeto luego a la normativa aplicable, en particular el Código CONAR.
En el caso de las casas de apuestas, cabe mencionar una encuesta realizada por el banco Itaú que estima que los brasileños han perdido casi 24 mil millones de rands en juegos y apuestas en línea en un año. En particular, debido a que se trata de una adicción potencial, una simple regulación puede no ser suficiente.
“Podemos comparar con el caso del cigarrillo. Durante años intentamos frenar la publicidad de este producto introduciendo advertencias y reglas. Sin embargo, la única solución fue la prohibición. Además, creo que se debe seguir el mismo camino con las apuestas, porque el impacto social es enorme y devastador”, considera Rodrigo Azevedo.
Al igual que las máquinas tragamonedas convencionales, no hay forma de garantizar que las plataformas de apuestas no controlen las probabilidades de ganancias y pérdidas en tiempo real.“Pueden controlar los algoritmos y reglas que determinan cuándo alguien gana o pierde, lo que ya hace que este entorno sea altamente asimétrico y no transparente para el consumidor. Las consecuencias de esto no son sólo individuales, sino colectivas, con familias enteras impactadas, aumento de la deuda e incluso reflexiones preocupantes sobre la economía del país”, concluye el informe Director ejecutivo de Influency.me.
El IPC de Bets pone de relieve un debate urgente sobre el papel y la responsabilidad de los influencers en la sociedad digital. La discusión sobre regular o prohibir este tipo de publicidad va más allá del mercado. La ODO es una cuestión de ética y protección del consumidor. Por tanto, el avance de esta agenda será decisivo para construir un entorno digital más seguro, transparente y responsable.

