La hiperautomatización ya dejó de ser una simple promesa para convertirse en una necesidad competitiva para las empresas que desean evolucionar rápidamente en un mundo cada vez más digital. En mi trayectoria como ejecutivo de tecnología, he seguido de cerca cómo la hiperautomatización pasó de la etapa exploratoria a consolidarse como una estrategia transformadora e irreversible para los negocios.
Por definición, la hiperautomatización combina RPA (Automatización Robótica de Procesos), inteligencia artificial (IA), machine learning (ML), procesamiento del lenguaje natural (PNL), iPaaS (plataformas de integración como servicio) y otras tecnologías emergentes para automatizar procesos complejos de extremo a extremo. Pero, más allá de la definición, el verdadero valor de la hiperautomatización reside en su capacidad de integrar personas, procesos y datos de forma fluida e inteligente, algo que antes estaba limitado a silos tecnológicos.
Hoy en día, existen soluciones que van mucho más allá del RPA tradicional, como la automatización de ITSM, la automatización de help desk, la automatización de procesos de negocio, la integración con sistemas heredados mediante APIs o UI y la incorporación nativa de IA generativa. Esto permite automatizaciones con análisis predictivo, toma de decisiones contextual y mayor adaptabilidad.
Tendencias que ya moldean el futuro
IA Generativa y automatizaciones cognitivasCon la evolución de los LLMs (Modelos de Lenguaje a Gran Escala), como los que impulsan a ChatGPT, entramos en la era de las automatizaciones cognitivas. Ahora, los robots no solo ejecutan tareas repetitivas, sino que comprenden e interpretan el lenguaje natural, responden a clientes de forma contextual y toman decisiones basadas en variables que antes requerían juicio humano.
Estas tecnologías pueden aplicarse, por ejemplo, en procesos de triaje automático de llamadas, atención al cliente vía correo electrónico y automatización del cumplimiento normativo (compliance), donde la lectura e interpretación de documentos en lenguaje natural son fundamentales.
Automatización proactiva con AIOpsEn el campo de la gestión de TI, AIOps está redefiniendo la forma en que operan los equipos. Herramientas capaces de identificar patrones anómalos, predecir fallos e iniciar correcciones automáticas están cambiando la lógica de la operación de reactiva a proactiva. La automatización del reinicio de servicios permite la liberación de espacio en disco, restablecimiento de contraseñas y otras tareas críticas, todo orquestado por modelos predictivos.
Ciudadanos Desarrolladores y la democratización de la automatizaciónLa interfaz low-code/no-code es otra tendencia que se consolida. Al empoderar a los colaboradores de áreas de negocio con herramientas intuitivas para construir sus propias automatizaciones, es posible acelerar la transformación digital sin depender exclusivamente del backlog de TI. Este movimiento de “citizen automation” proporciona seguridad y gobernanza, mientras que las áreas ganan agilidad y protagonismo.
Hiperautomatización como palanca ESGUna tendencia menos obvia, pero igualmente importante, es el papel de la hiperautomatización en los objetivos ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza). La automatización de procesos reduce drásticamente el uso de papel, mejora el control sobre datos sensibles y disminuye los errores humanos en procesos regulatorios, contribuyendo directamente a los pilares de sostenibilidad y cumplimiento normativo.
Impacto directo en los negocios: eficiencia, escala e innovación
El impacto de la hiperautomatización en los negocios puede medirse en tres dimensiones fundamentales:
Eficiencia operativaReducción de costes y trabajo redundante, además de un aumento de la productividad. El tiempo de ejecución de los procesos internos tras la implementación de automatizaciones con IA y RPA integrados, puede reducirse hasta en un 70%.
Escalabilidad con controlEn áreas como banca, salud, comercio minorista y telecomunicaciones, el volumen de procesos es exponencial. Con hiperautomatización, es posible escalar operaciones sin aumentar proporcionalmente la estructura humana, manteniendo el control y la trazabilidad.
Innovación continuaLa automatización libera tiempo y energía para que los profesionales puedan concentrarse en actividades de mayor valor añadido, estimulando la innovación interna y permitiendo respuestas más rápidas al mercado.
Brasil y América Latina: desafíos y oportunidades
En América Latina, existe una ventana de oportunidad para las empresas que quieran liderar este movimiento. A pesar de que la adopción aún se encuentra en una etapa intermedia, la madurez digital de las organizaciones está creciendo rápidamente. En Brasil, por ejemplo, ya vemos iniciativas robustas en instituciones financieras, operadoras de salud, industrias y el sector público.
La hiperautomatización no es solo una cuestión de tecnología, sino de un cambio cultural, estratégico y estructural en las empresas. Las compañías que lo entiendan y actúen rápido obtendrán una ventaja competitiva duradera. Las que se demoren, corren el riesgo de volverse obsoletas.
Creo que el futuro de los negocios será autónomo, orientado por datos y asistido por inteligencia artificial. Pero sobre todo, será un futuro guiado por un propósito, donde la automatización sirve a las personas y no al revés.

