AliExpress y Shopee informaron que la recaudación del impuesto 20% sobre compras hasta US$50 comienza el sábado (27/7), mientras que Shein mantendrá la fecha de inicio para el 1 de agosto, según las nuevas normas del Gobierno Federal. Este impuesto se decidió a finales de junio, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó el Proyecto Mover (PL 914/24). El proyecto, que pretende fomentar la producción de artículos menos contaminantes con una inversión de 1.000 millones de rands en cinco años, también pone fin a la exención de 1.000.
A partir del 1 de agosto, las compras internacionales de hasta US$50 tendrán una tasa de 20%. Para valores entre US$50 y US$3 mil, la tasa será de 60%, con un descuento de US$20 sobre el valor final. Parte de esto proviene de la encuesta realizada por el IRS, donde destacó que en 2023, los brasileños gastaron más de R$6 mil millones en compras de comercio electrónico extranjero.
Según datos de Nuvemshop, publicados por el portal Consumidor Moderno, las pequeñas y medianas empresas minoristas en línea en Brasil movieron R$2 mil millones en los primeros seis meses de 2024. La cifra representa un crecimiento de 33% en comparación con el mismo período de 2023, cuando la facturación fue de R$1.500 millones. Entre enero y junio de 2024 se vendieron 31,8 mil millones de productos, un aumento de casi 26% respecto al año anterior.
Según el presidente de la Federación de Cámaras de Comerciantes de Sao Paulo (FCDLSP), Mauricio Staffoff, la sanción de la tributación de las compras internacionales es una medida que genera un cierto equilibrio en las ventas nacionales e internacionales, pero aún no es la solución. “La decisión genera una corrección parcial en relación al equilibrio de consumo entre productos nacionales e internacionales. ¿El productor y el minorista nacional siguen recibiendo una carga impositiva muy elevada para que de hecho se destaque la competitividad de sus productos?”, cuestionó.
Otro punto planteado por el presidente de FCDL-SP es el relacionado con la creación de empleo. “También es necesario prestar atención a las personas en relación a la generación de empleos nacionales. Cuando compramos algún producto extranjero, en consecuencia estamos fomentando la cadena de empleo en otros países. Ahora, cuando compramos un producto nacional, la generación de empleos se vuelve local”, concluye.
¿Aún vale la pena importarlo?
Para decidir si sigue siendo ventajoso comprar en sitios internacionales, es importante considerar varios factores. Staffoff destaca la necesidad de evaluar el precio final del producto después de impuestos, el presupuesto disponible, la disponibilidad de productos y sus alternativas en el mercado interno y la preferencia de los consumidores. Este análisis permitirá determinar si el costo-beneficio aún justifica la importación en comparación con las opciones nacionales.
Impacto económico
La nueva tasa tiende a impactar a más consumidores de bajos ingresos, lo que requiere estrategias para minimizar estos efectos y asegurar el acceso a productos a precios más justos y equilibrados. El experto señala que, a pesar de los desafíos, este cambio fiscal puede crear oportunidades para el comercio local. competir más justamente con los productos importados. Para los consumidores, la investigación de precios se vuelve fundamental para encontrar las mejores ofertas y adaptarse a la nueva realidad del mercado.

