Las gafas de realidad virtual (VR) y realidad aumentada (AR) no son conceptos recientes. Sin embargo, varias marcas no apuestan por el poder que tiene este tipo de tecnología habilitada y especializada para la creación de experiencias. En un mercado constantemente digital, es deber de los CMO de marketing explorar el potencial de estos recursos para crear una parte de memoria en sus públicos objetivo, contribuyendo a experiencias enriquecedoras y a un aumento significativo de la atracción y retención de clientes.
Aunque parecen tecnologías muy modernas, sus ideas fundamentales ya fueron exploradas en el siglo XX, con varios intentos de crear dispositivos similares a los que tenemos hoy en el mercado. Oculus Rift, por ejemplo, fue uno de los pioneros en la popularización de la realidad virtual, con su primera versión lanzada en 2013, hace 12 años. Al mismo tiempo, la realidad aumentada también ha ido ganando terreno con dispositivos y aplicaciones que integran elementos digitales en el entorno físico, ampliando aún más las posibilidades de interacción e inmersión.
Un ejemplo de caso lo que se llevó a cabo con AR fue una campaña emprendida por IKEA, una reconocida marca internacional en el negocio del mueble. En ella se desarrolló una aplicación por parte de la propia marca que permitía a los usuarios ver el móvil que querían en su entorno, para que pudieran tener más seguridad sobre el espacio que ocuparían y cómo encajaría en el ambiente general del lugar. A través de esta aplicación AR, IKEA dio un gran paso para resolver el dolor latente de todas las personas que están encantadas con los muebles que descubren en Internet.
Otro ejemplo que se puede destacar es la campaña realizada por Volvo. La empresa utilizó la realidad virtual para ofrecer a los usuarios un prueba de manejo desde el modelo XC90 directo por móvil, promocionando la experiencia de un “fin de semana de escape” a través de una aplicación prueba de manejo virtual inserta al usuario en el asiento del conductor, conduciéndolo por una carretera en medio de la montaña. La campaña generó un importante aumento en las solicitudes de información sobre el vehículo, superando la marca de 20 mil descargas de la aplicación.
Frente a tantas empresas que ya han explorado estas tecnologías, logrando resultados muy positivos, todo el mercado viene proyectando enormes avances e inversiones en sus aplicaciones. Según una encuesta publicada por ResearchAndMarkets.com, como prueba de ello, el mercado de la Realidad Virtual debería saltar de 43.580 millones de US$ en 2024 a 382.870 millones de US$ en 2033, impulsado por una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 27.31% entre 2025 y 2033.
Al ser un campo aún en desarrollo y con previsiones de crecimiento continuo, es hora de que las medianas y pequeñas empresas empiecen a invertir y aprovechar los beneficios que promueven las acciones publicitarias relacionadas con esta tecnología. Cuando cada vez más tecnología se apodera del mercado y comienza a haber poco diferencial fundamental en la composición de los productos, crear una experiencia inolvidable para su audiencia puede ser algo decisivo para a Valor de por vida colosal. Recordando, por supuesto, que la adquisición de nuevos clientes siempre será más cara y difícil que la fidelidad de la base existente.
En este sentido, buscar utilizar nuevas tecnologías cada vez más insertadas en la vida de las personas es una estrategia no sólo interesante, sino necesaria para las empresas que aspiran a un crecimiento continuo. La realidad virtual es sólo una de las herramientas “novas” que están disponibles en la maleta de las empresas de marketing a realizar, desde el momento en que los emprendedores aprueban acciones que rompen el estándar.

