La inteligencia artificial ya no es sólo una promesa y se ha convertido en un factor determinante de la competitividad entre naciones y empresas. En Brasil, el avance es evidente: un estudio de IBM indica que 78% de empresas planean ampliar sus inversiones en IA para 2025, y 95% ya registran avances concretos en sus estrategias. El movimiento refuerza un cambio estructural y sitúa la soberanía digital en el centro del debate nacional.
A la vanguardia de este proceso, WideLabs emerge como uno de los protagonistas de la transformación. Fundada durante la pandemia con el propósito de desarrollar tecnología nacional independiente, la empresa ha adoptado un camino distinto: en lugar de depender de soluciones extranjeras, ha estructurado una Sovereign AI Factory, capaz de entregar todo el ciclo de una solución de inteligencia artificial, desde hardware e infraestructura hasta modelos propietarios y aplicaciones avanzadas.
La soberanía como estrategia, no como discurso
Para Beatriz Ferrareto, socia y jefa de desarrollo empresarial de WideLabs, el mercado brasileño está atravesando una transición acelerada pero asimétrica. “El interés de las empresas ha crecido exponencialmente, pero aún queda distancia entre querer utilizar la IA y tener condiciones reales para aplicarla de forma estratégica, segura y soberana. Es en este vacío donde actúa WideLabs”, afirma.
La fábrica de IA desarrollada por la empresa reúne un ecosistema completo:
- Infraestructura propia de GPU și modele soberane;
- Tubería de capacitación, curación y alineación completamente hecho en el país;
- Soluciones a medida para gobiernos y sectores regulados;
- Operación local, garantizando la privacidad y el cumplimiento de las leyes y estándares locales.
Este acuerdo permite la independencia tecnológica y reduce la dependencia de sistemas extranjeros, una preocupación creciente en el sector público y las industrias estratégicas.
Expansión internacional e impacto regional
La visión de soberanía también orienta la expansión de WideLabs fuera de Brasil. En asociación con NVIDIA, Oracle y centros de investigación en América Latina, la compañía ha exportado su modelo AI Factory a países interesados en reducir las vulnerabilidades tecnológicas.
PatagonIA, iniciativa creada en Chile con el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI). La solución nació de la experiencia brasileña con la IA del ecosistema amazónico y representa un paso decisivo para consolidar una IA con identidad latinoamericana, entrenada con datos y acentos locales y operada en un entorno soberano 100%.
Tecnología que refleja la cultura, el idioma y la realidad local
Según Nelson Leoni, director general de WideLabs, el futuro de la IA en América Latina implica necesariamente autonomía. “Invertir en soberanía no es un lujo, es una necesidad estratégica. La región necesita tecnologías formadas localmente, alineadas con nuestra cultura, nuestro idioma y nuestra legislación. No podemos depender de sistemas que puedan ser desactivados, limitados o modificados por intereses externos”, afirma.
Leoni también señala que AI Factory no se trata sólo de tecnología, sino de gobernanza, transparencia y responsabilidad.“Una IA puede democratizar el acceso a los servicios, reducir los cuellos de botella y mejorar las políticas públicas. Pero esto requiere ética, supervisión y responsabilidad. Quien domine este equilibrio, entre innovación e impacto social, definirá el futuro competitivo de la región”
Una infraestructura nacional para un nuevo ciclo tecnológico
Con operaciones crecientes en los gobiernos estatales, federales y en segmentos como salud, justicia e industria, WideLabs se ha consolidado como una de las empresas líderes en la nueva economía de IA en Brasil. Su modelo de Fábrica Soberana de IA ya es adoptado por instituciones que representan a decenas de millones de ciudadanos.
La empresa cree que el país enfrenta una oportunidad histórica: “Si Brasil quiere liderar la era de la inteligencia artificial en América Latina, este liderazgo pasa por la independencia tecnológica.

