La transformación digital, que desde hace años guía la modernización de las empresas, está dando paso a una nueva etapa: la era de la “IA-First”. Este cambio no se trata sólo de incorporar nuevas tecnologías, sino de reinventar modelos operativos y estratégicos, colocando la IA en el centro de las decisiones corporativas.
Si bien la transformación digital se centró en digitalizar los procesos existentes e implementar tecnologías para mejorar la eficiencia, el enfoque AI-First va más allá. Ahora, las empresas están integrando la IA desde el diseño de productos y servicios, convirtiéndola en un pilar fundamental de sus estrategias comerciales. Este cambio no se limita a las grandes corporaciones; Las pequeñas y medianas empresas también están adoptando la IA para ganar competitividad e innovar en un mercado cada vez más dinámico y exigente. Quienes sepan integrar eficazmente la IA no sólo verán mejoras operativas, sino también la apertura de nuevas fronteras de crecimiento y desarrollo.
En realidad, la pregunta ya no es si la IA transformará los negocios, sino quién saldrá adelante en esta transformación. El cambio apenas ha comenzado y promete ser mucho más profundo de lo que imaginamos, especialmente con la entrada de nuevos actores en la carrera por modelos de IA más avanzados, acelerando aún más el desarrollo de la tecnología.
Brasil: ¿escenario preocupante?
Una encuesta realizada por SAS el año pasado señaló que Brasil ocupa el puesto 11 en el ranking mundial de adopción de IA generativa. Otras encuestas indican que las empresas brasileñas tienen la tecnología como foco prioritario, pero no hay una visión clara sobre cómo o dónde empezar. Los principales obstáculos son la falta de estructura tecnológica adecuada, la calidad de las aplicaciones y la falta de mano de obra calificada.
Otro estudio, elaborado por Meta en colaboración con la Fundación Dom Cabral, señaló que 95% de empresas consideran esencial la IA, pero sólo 14% han alcanzado la madurez en el uso de la tecnología. La mayoría de las organizaciones prefieren centrarse en soluciones más sencillas, aplicando la tecnología en chatbots y herramientas de análisis predictivo.
Para que las empresas brasileñas, independientemente de su tamaño o sector, superen las barreras iniciales y aceleren la adopción de la IA, es crucial invertir en tres frentes principales: infraestructura y datos, talento y cultura organizacional, y estrategia comercial.
El primer punto relativo a datos e infraestructura UDO ya marca un cambio considerable en la forma en que las organizaciones en Brasil tratan los datos. Es necesario invertir en sistemas capaces de recopilar, procesar y almacenar grandes volúmenes de información, y también en políticas de gobernanza de datos que garanticen la seguridad y confiabilidad. En muchos casos, esto requerirá la revisión de la arquitectura de TI y la adopción de la infraestructura en la nube.
El segundo punto se refiere a un dolor actual en el área de la tecnología: la falta de mano de obra especializada. Invertir en educación continua, alianzas con universidades y programas de capacitación interna puede ayudar a crear una base sólida de profesionales capaces de manejar herramientas de IA. Sin embargo, la transformación no se limita a los profesionales de TI: es necesario difundir la cultura de la innovación en toda la organización, fomentando una mentalidad abierta a pruebas, errores y aprendizaje constante.
Finalmente, las empresas tendrán que reestructurar su estrategia: la IA no debe tratarse como un “complemento tecnológico, sino como una oportunidad para remodelar los procesos y crear nuevas fuentes de ingresos. Los líderes deben analizar dónde la IA puede generar el mayor impacto (ya sea en la relación con los clientes, en la automatización de procesos internos o en la creación de productos y servicios sin precedentes y alinear estos objetivos con la planificación estratégica a largo plazo.
Un futuro impulsado por la IA
La IA ya está redefiniendo la forma en que trabajamos, nos comunicamos y creamos valor económico. La verdadera transformación empresarial requiere que las empresas reconsideren su ADN tecnológico y estratégico, cuestionando los modelos de negocio tradicionales y colocando la inteligencia artificial como un importante motor de innovación.
En los próximos años veremos una creciente convergencia entre IA, Internet de las cosas (IoT), 5G y otras tecnologías emergentes. Este escenario abre espacio para soluciones más integradas, capaces de anticipar tendencias, optimizar recursos y crear experiencias personalizadas para clientes y empleados.
Saldrán adelante quienes avancen con agilidad, adopten una postura audaz y exploren oportunidades de asociación y aprendizaje continuo. Brasil, aunque todavía enfrenta desafíos estructurales, tiene un enorme potencial de crecimiento y desarrollo en el área de la inteligencia artificial. Corresponde a empresas, líderes y profesionales unir esfuerzos para hacer realidad esta nueva era, transformando la promesa de la IA en resultados concretos para las empresas y la sociedad.
Por Marcelo Mathias Cereto, director de la unidad de negocio Selbetti IT Solutions de Selbetti Tecnologia

