El mercado de mercados ha experimentado profundas transformaciones en todo el mundo y ahora definitivamente ha entrado en una nueva fase. Si antes el crecimiento acelerado era suficiente para ganar relevancia, hoy ya no garantiza la supervivencia. Por lo tanto, en 2026, el ecosistema de mercados requiere tres acciones fundamentales: gestión madura, experiencia impecable y decisiones basadas en datos.
Para destacar de una vez por todas en entornos cada vez más libres de barreras y altamente competitivos, no basta con ser más un intermediario digital, es necesario ofrecer valor real a vendedores, consumidores y socios, centrándose principalmente en la experiencia y el viaje de estas personas.
Para ayudar a los gestores de comercio electrónico en esta nueva era, enumeraré algunos de los requisitos clave que ya están dando forma al mercado y qué marcas deben poner en práctica ahora:
1. Dejar de escalar sin gobernanza: como mencioné, crecer rápido ya no es sinónimo de crecer bien. Por eso ya vemos que los mercados sienten el impacto de no tener reglas claras y estructuradas de incorporación, cumplimiento, calidad de los vendedores y gestión de datos, generando una caída de la confianza, problemas regulatorios y experiencia inconsistente;
2. La experiencia del usuario es responsabilidad del mercado: El consumidor no diferencia quién vende y quién intermediario. Si algo sale mal, la responsabilidad recae en la marca del mercado y no en el vendedor. Por lo tanto, monitorear el viaje, el SLA, la reputación de los vendedores y la resolución de conflictos como parte central de la estrategia, no como apoyo operativo;
3. Los datos como activo estratégico (y no sólo operativo): Los mercados generan un enorme volumen de datos, pero pocos saben cómo convertirlos en inteligencia empresarial. Para 2026, aquellos que no utilicen datos para anticipar tendencias, ajustar la oferta y orientar a los vendedores se quedarán atrás;
4. La relación con los vendedores va más allá de la comisión: El vendedor ya no es sólo “más un registro”. Espera orientación, previsibilidad, tecnología y asociación real. Por lo tanto, ofrecer contenido, conocimientos, capacitación y herramientas que ayuden al vendedor a crecer junto con la plataforma. Así, todos ganan;
5. Tecnología invisible pero decisiva: La IA, la automatización, la antifraude y los sistemas inteligentes son obligatorios desde hace algunos años, pero lo diferencial está en utilizarlos sin fricciones para el usuario. Vale la pena señalar que la tecnología debe resolver los problemas de forma silenciosa, no crear nuevas capas de complejidad y fricción en el recorrido del cliente;
Finalmente, el escenario actual no favorece a quienes intentan “copiar modelos de éxito” sin adaptación. Los mercados que destacan para siempre son aquellos que entienden su papel como orquestadores de ecosistemas, equilibrando tecnología, gobernanza, experiencia y relación.
En 2026, el mercado no recompensará a quienes solo conectan la oferta y la demanda, sino a quienes sean capaces de establecer confianza, eficiencia y valor sostenible para todos los actores de la cadena.

