Brasil es un país que se enorgullece de su creatividad y resiliencia, pero en lo que respecta a la eficiencia operativa, aún queda un largo camino por recorrer. Empresas de todos los tamaños siguen gastando el doble de energía en tareas que podrían ser automáticas, especialmente en el sector de la distribución, donde cada minuto perdido en los procesos manuales representa millones desperdiciados. La integración entre plataformas como Olist y el comercio electrónico B2B ya no es un lujo ni una tendencia pasajera; es la línea que separa una operación eficiente de una operación pesada y, en última instancia, la supervivencia de la empresa en el mercado.
Según ABAD/NielsenIQ 2025, los distribuidores ya operan en un mercado que supera los 400 mil millones de rands al año. En este contexto, la eficiencia operativa no sólo es deseable; es absolutamente esencial. Sin embargo, muchas empresas todavía tratan sus canales de ventas como islas aisladas, creando costos invisibles que erosionan sus márgenes y comprometen su competitividad. Cuando estas plataformas no están integradas, el resultado es un retrabajo, infinitas hojas de cálculo y un margen creciente de error humano. La ausencia de comunicación entre Olist y el comercio electrónico B2B convierte lo que debería ser un proceso simple y eficiente en una pesadilla operativa.
Un estudio de Deloitte muestra que las empresas que adoptan la integración digital reducen hasta 30% los costes operativos relacionados con la transcripción y la verificación de pedidos. Esto significa que al integrar el comercio electrónico Olist y B2B, las empresas pueden centralizar datos, acelerar la reposición de inventario y reducir las fallas en facturación y logística. Es una eficiencia que se traduce en un crecimiento sostenible, permitiendo a las empresas ganar escala sin inflar el equipo.
Además, los procesos automatizados garantizan una mayor precisión en el servicio, agilidad en la reposición de stock y menor riesgo de fallas en logística y facturación. El resultado es una operación que no sólo sobrevive, sino que crece de manera sostenible en un mercado cada vez más competitivo. La elección no es entre el comercio electrónico Olist o B2B, sino entre operar de forma fragmentada o integrada.
La falta de conexión entre plataformas crea costos invisibles que erosionan los márgenes y comprometen la velocidad de respuesta al mercado. Las empresas que ignoran esta integración tienden a enfrentar cuellos de botella operativos que obstaculizan la expansión y la innovación. Por el contrario, este movimiento les permite escalar operaciones sin la necesidad de inflar el equipo, mantener la coherencia en los procesos y acelerar las decisiones basadas en datos precisos.
La integración entre Olist y el comercio electrónico B2B es la delgada línea entre eficiencia y supervivencia, y las empresas que lo comprendan y lo incorporen como parte fundamental de su estrategia estarán preparadas para enfrentar los desafíos del mercado de distribución brasileño y prosperar en un entorno cada vez más entorno competitivo.
*Rafael Calixto es un especialista en ventas B2B con amplia experiencia en modernización de procesos de negocio, integración de tecnología de ventas, creador de soluciones con Agentes de Pedidos Inteligentes (AIP) para ventas B2B a escala y CEO de Zydon.

