La transformación digital ha abierto puertas increíbles para las empresas, pero también ha traído un desafío enorme: ¿cómo proteger tanta información? Con la adopción de múltiples nubes, la explosión en la cantidad de datos y un enredo de normas para seguir, la seguridad digital ha dejado de ser solo una cuestión técnica para convertirse en un pilar estratégico. Después de todo, una falla puede costar caro, manchar la reputación e incluso frenar la innovación.
Y no es solo una sensación: un estudio con profesionales de TI de América Latina mostró que casi la mitad de ellos (49%) considera que proteger datos en la nube es más complejo que en los sistemas tradicionales. Esto comprueba lo desafiante que es gestionar la seguridad cuando la información está dispersa en tantos entornos diferentes.
El impacto de la fragmentación de sistemas
Sin embargo, el desafío trasciende la tecnología. Muchas organizaciones aún operan con un mosaico de sistemas desconectados, donde cada uno funciona con sus propios protocolos y controles aislados. Esta falta de integración genera ineficiencia operacional, eleva costos y, crucialmente, crea obstáculos significativos para una visión unificada y clara de los datos.
Las consecuencias de esta fragmentación son palpables. Como revela el estudio, el 45% de las empresas latinoamericanas reportaron violaciones de seguridad o fallas en auditorías relacionadas con datos en la nube. Este dato evidencia, de forma contundente, que el enfoque de sistemas aislados es insostenible para garantizar la protección de datos en el escenario actual.
Es precisamente en este contexto que la plataformización de la seguridad muestra su valor. Al centralizar políticas y procesos en un ecosistema integrado, las organizaciones ganan mayor control sobre sus datos, aplican normas de forma consistente y minimizan riesgos de fallas causadas por la dispersión de sistemas. Más que una tendencia, este enfoque es una respuesta necesaria a la demanda por escalabilidad y eficiencia en entornos complejos.
La fragmentación de herramientas también eleva costos operacionales. Mantener múltiples sistemas exige licencias adicionales, integraciones costosas y esfuerzo continuo de gestión, desviando inversiones que podrían impulsar la innovación. La plataformización, al automatizar procesos repetitivos y simplificar la gobernanza, ofrece un camino para reducir estos gastos y optimizar recursos.
Escalabilidad, visibilidad y estrategia corporativa
Centralizar las operaciones va más allá de las ventajas económicas, ofreciendo ganancias importantes para la estrategia de la empresa. La capacidad de monitorear instantáneamente el acceso a los datos, identificando el usuario, el momento y la forma, mejora la gestión de peligros y simplifica el cumplimiento de las normas. Para sectores como salud, finanzas y telecomunicaciones, altamente regulados, esta visión completa no es solo útil: es fundamental. Es la base para evitar multas severas y, más importante, para proteger la confianza de clientes y socios.
Otro punto crítico es la escalabilidad. A medida que las empresas progresan y la cantidad de datos se eleva, la fragmentación pasa a ser un obstáculo. Sin integración, las políticas de seguridad deben reproducirse de forma manual en múltiples sistemas, ocasionando demoras y elevando la probabilidad de fallas humanas. La plataformización resuelve este problema. Permite que el negocio se expanda sin comprometer la protección de la información, garantizando que la seguridad evolucione junto con la organización.
De esta forma, la protección de datos deja de ser una tarea exclusiva de TI y se convierte en un pilar estratégico para el negocio. Las empresas que adoptan una visión unificada están mejor preparadas para mitigar riesgos, reducir costos y reaccionar con agilidad. La plataformización no resuelve todos los desafíos, pero ofrece un camino viable para equilibrar seguridad, eficiencia y crecimiento.
Al fin y al cabo, la adopción de la plataformización de la seguridad de datos es más que una medida técnica: es una decisión estratégica que impacta directamente la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones. Garantizar que los datos estén protegidos de forma consistente, visible y eficiente es fundamental no solo para prevenir incidentes, sino para hacer de la seguridad un motor de innovación y expansión.
*Por José Ricardo Maia Moraes, CTO de Neotel.

