Según datos de la Asociación Brasileña de Comercio Electrónico (ABComm), el comercio electrónico brasileño superó los 200 mil millones de rands en ingresos en 2025, con proyecciones de crecimiento de dos dígitos para 2026, impulsadas principalmente por los mercados, que concentran gran parte del tráfico y las ventas en línea en el país y ya representan más de un tercio de todos los ingresos del sector, creando oportunidades, pero también intensificando la competencia entre vendedores, ya que miles de productos similares compiten por visibilidad y precio dentro de la plataforma.
Para la administradora, gerente y socia de ULED Luminosos, Carla Hladczuk, controlar su propia fabricación es esencial para las empresas que desean crecer de manera sostenible en los mercados. “Cuando la empresa domina el proceso de producción, deja de competir solo por el precio y comienza a competir por el valor. El producto ya no es genérico y empieza a llevar identidad, historia, exclusividad, calidad y propósito”, dice.
Además, la autonomía de producción permite ajustes rápidos en la cartera, lanzamientos más ágiles y más control sobre los costos y la calidad. Hladczuk también afirma que los productos exclusivos tienen una mayor tasa de conversión y menor sensibilidad a los descuentos agresivos, además de favorecer la construcción de reputación y recurrencia de compra.
A pesar de los beneficios, la producción propia requiere una gestión eficiente, integración entre fábrica, stock y canales digitales, además de atención a los requerimientos normativos y logísticos. Aún así, Carla Hladczuk señala que el esfuerzo vale la pena. “Es una inversión que trae rendimientos a medio y largo plazo. La empresa gana previsibilidad y construye un activo que va más allá de los ingresos mensuales: su marca”.”
A medida que el comercio electrónico brasileño se vuelve más competitivo, la fabricación propia se convierte en una estrategia accesible y decisiva para las pequeñas y medianas empresas. “La producción en sí no se trata solo de la fabricación, se trata de controlar el futuro del negocio. Quien domina el producto, domina la estrategia”, concluye el administrador.

