El comercio digital llega a 2026 tras un año marcado por márgenes presionados y costes de adquisición más elevados. En este escenario, el Retail Media amplió las posibilidades de monetización, mientras que la Inteligencia Artificial ganó fuerza como herramienta central de la productividad. La combinación de estas tecnologías viene reforzando la sostenibilidad financiera del comercio electrónico y elevando la precisión en la toma de decisiones, con impacto directo en la conversión.
La adopción del Retail Media mantiene un ritmo acelerado. En América Latina, proyecciones de eMarketer indican que el segmento habría movido US$ 2,6 mil millones en 2025, con Brasil representando el 40% de ese total, equivalente a US$ 1,06 mil millones. El avance refleja la estrategia de minoristas que utilizan datos propios y audiencias cualificadas para ampliar ingresos, aumentar la relevancia de las campañas e influir en decisiones a lo largo del recorrido de compra.
Para Alexandre Mendes, socio-CMO de Lope Digital Commerce, este movimiento dio inicio a una nueva etapa en el sector. “El retail, antes visto solamente como un canal de ventas, actúa ahora como un vehículo de medios robusto, monetizando inventario y datos. Cuando esa información se integra a las campañas, la comunicación gana precisión y el retorno aumenta”, afirma.
El modelo también acerca marcas y consumidores en los momentos más determinantes del recorrido. El uso combinado de comportamiento de navegación, historial de compras y disponibilidad de stock permite acciones más asertivas, reduce fricciones y fortalece la influencia del minorista en la decisión final.
Paralelamente, la Inteligencia Artificial progresa con impacto directo en las operaciones. Un estudio de la consultora Strand Partners, encargado por AWS, señala que el 40% de las empresas brasileñas ya utilizan IA y, de estas, el 96% registró ganancias de productividad, mientras que el 95% reportó aumento de ingresos. La tecnología ya orienta la gestión de inventario, las previsiones de demanda y la atención al cliente, reduciendo rupturas y ampliando la eficiencia operacional.
“La IA se ha convertido en una herramienta estructurante, que ajusta niveles de inventario, mejora previsiones estacionales y conecta toda la operación con las expectativas del consumidor. Esta alineación es decisiva para generar fidelización”, explica Mendes.
Con consumidores menos tolerantes a fallos, la integración entre Retail Media e IA viene moldeando directamente el desempeño del comercio electrónico. Las herramientas permiten rediseñar calendarios promocionales con base en datos reales, sincronizando disponibilidad, campañas y comunicación para acortar el camino hacia la conversión y mejorar la experiencia.
La expectativa para 2026 es de maduración del sector, sustentada por datos propios, eficiencia operacional y monetización de audiencia. Los minoristas que consoliden estrategias tecnológicas robustas deberán conquistar ventaja competitiva en un entorno cada vez más presionado por resultados y orientado a la conversión.

