El avance del Pix y el crecimiento constante del comercio electrónico brasileño están moldeando un nuevo escenario para el retail digital y ampliando el interés de las fintechs extranjeras en el mercado nacional. Según el Banco Central de Brasil, se registraron 72 mil millones de operaciones en el primer semestre de 2025, un aumento del 15.2% en comparación con el año anterior. En el mismo período, el volumen financiero alcanzó R$ 59,7 billones, un crecimiento del 14.5% respecto al mismo intervalo del año anterior.
Paralelamente, el comercio electrónico sigue en expansión. Según la ABComm (Asociación Brasileña de Comercio Electrónico), el sector facturó R$ 204,3 mil millones en 2024, con 414,9 millones de pedidos realizados en todo el país, reforzando la madurez del retail digital brasileño y la demanda creciente de soluciones de pago más ágiles, integradas y escalables.
En este contexto, el llamado Pix internacional gana protagonismo. La posibilidad de utilizar el Pix en transacciones transfronterizas, ya sea para compras de consumidores brasileños en sitios internacionales, o para que empresas globales acepten el método preferido del público nacional, viene atrayendo la atención de actores extranjeros que buscan ampliar su acceso al mercado brasileño.
Para empresas que desean operar en Brasil, integrar el Pix significa reducir fricciones, elevar la conversión y atender al comportamiento de consumo ya consolidado en el país. Al mismo tiempo, abre un nuevo horizonte para la internacionalización de compras y servicios, ampliando la competitividad de las plataformas que se adaptan a esta realidad.
"El Pix ya forma parte del cotidiano de los consumidores brasileños, y su expansión al ámbito internacional representa una evolución natural del sistema. Cuando las empresas globales pasan a aceptar el Pix, reducen la fricción, aumentan la conversión y se conectan de forma más directa con el comportamiento del consumidor local. Estamos entrando en una fase en la que el Pix no solo impulsa las ventas dentro de Brasil, sino que también fortalece el comercio electrónico transfronterizo y acerca el mercado nacional a la economía digital global”, afirma Marlon Tseng, CEO de Pagsmile.
Con el país combinando escala, alta adhesión al Pix y un comercio electrónico en fuerte ritmo de expansión, Brasil se consolida como uno de los mercados más estratégicos para empresas de tecnología y pagos que desean crecer en América Latina. En este contexto, el Pix internacional surge como uno de los principales motores de esta próxima etapa.

