Según datos de ABECS (Asociación Brasileña de Tarjetas de Crédito y Empresas de Servicios), R$ se registró 4,1 billones en compras realizadas con tarjetas de crédito, débito y prepago en 2024, con un aumento de 10.9% en comparación con el año anterior. Dicho movimiento ha estado solicitando soluciones que estructuran los procesos financieros en las empresas, con el fin de promover importantes avances en la integración entre precios, pagos y operaciones, con apoyo basado en inteligencia artificial (AI).
Según Lígia Lopes, directora general de teros, una empresa de automatización inteligente que transforma los datos en resultados, tradicionalmente, los procesos de captura, venta, incorporación, recogida, fidelización y precios fueron operados por áreas diferentes y no comunicantes. Esta fragmentación generó ineficiencias, aumentó los costos y dificultó las decisiones estratégicas.
Ahora, con IA y automatización, es posible integrar estas decisiones directamente con los flujos de producción en tiempo real, asegurando una mayor eficiencia, reducción de cuellos de botella y una experiencia de consumo más fluida. “La vieja lógica trató el pago como la etapa final del viaje financiero. Invertimos ese pensamiento. Hoy, el pago y los precios deben estar en el centro de la operación, informando el proceso desde el principio. Este cambio de mentalidad es lo que hace que las empresas sean más eficientes, personalizadas y competitivas”, dice Lígia.
El experto explica que esta transformación está directamente vinculada a la evolución de la infraestructura tecnológica en las empresas. La tendencia es que, como ya han estado haciendo los sectores financiero y sanitario, las empresas de otros segmentos comenzarán a invertir en sus propias plataformas de datos e integración. En este contexto, la gestión eficiente de API y flujos de información se vuelve esencial, especialmente ante la multiplicación de fuentes internas y externas de datos.
Un ejemplo práctico citado por el especialista para la posibilidad de esta integración es Uber, en el que se realiza el pago al inicio del viaje, y no al final. “Este modelo permite un proceso totalmente fluido e integrado gracias a la tecnología integrada e ilustra cómo se puede reposicionar el pago dentro del viaje productivo, creando una experiencia más eficiente y satisfactoria para el consumidor”.
Otro punto clave es el papel de la financiación abierta como tecnología básica. Junto con la iniciativa de intercambio de datos bancarios, Open Finance también representa un estándar técnico que le permite interconectar diferentes instituciones y sistemas de forma segura y escalable. Este patrón se está extendiendo a lo que los expertos ya llaman OPENX, un enfoque abierto y estandarizado para la integración de diferentes tipos de datos y servicios.
“Esta estandarización es lo que hace posible crear reglas de decisión automatizadas que funcionen dentro del flujo real de operaciones. En lugar de decisiones aisladas y desconectadas, las empresas comienzan a operar con inteligencia integrada, conectando sus sistemas heredados con nuevas capas de automatización, sin necesidad de una reestructuración importante”, añade Lígia.
También destaca que la adopción de modelos modulares permite a las empresas actualizar o reemplazar componentes de sus soluciones sin interrumpir los procesos de producción, lo que favorece la escalabilidad y la adaptación constante a los nuevos requisitos regulatorios o de comportamiento del mercado. Con esto, se toman decisiones como otorgar crédito, aprobar pagos o definir precios en medio del proceso, y no solo al final del viaje de compra.
“El avance de la inteligencia artificial permite que estas decisiones se tomen en base a reglas escritas en lenguaje natural, validadas por modelos capacitados, con sugerencias de optimización automática. Esto representa un salto tecnológico gigante, además de operativo y estratégico para las organizaciones”, concluye el CEO.

