La experiencia del cliente puede considerarse uno de los factores decisivos para el éxito de una marca. Para tener una idea, 58% de personas han dejado de comprar en una empresa debido a experiencias negativas, según OCTAdesk Research OCTAdesk 2024 en asociación con Opinion Box. En este contexto, la inversión en el proceso de compra ha ganado notoriedad, y no pasó mucho tiempo para que el comercio electrónico también aproveche el poder de las inteligencias artificiales para optimizar el tiempo y mejorar la relación con el usuario.
“Hoy en día, el cliente espera algo más que el producto adquirido. Con la alta competencia en medio del comercio electrónico, los minoristas deberían preguntarse cómo es la experiencia de compra y cómo pueden convertirla en algo aún más satisfactorio, reteniendo a sus clientes”, señaló Daniela Torres, socia y directora ejecutiva de Innovación sencilla, empresa enfocada en modelado de negocios para comercio electrónico.
Basado en algoritmos informáticos, y, aprendizaje automático y la probabilidad, las inteligencias artificiales son capaces de aprender, asimilar escenarios, analizar datos en tiempo real y tomar decisiones. De esta forma, pueden ofrecer soluciones a problemas en segundos, señalar productos similares a los buscados y mejor dirigidos a los consumidores, haciendo lo necesario para fomentar la conversión.
“Es incluso revolucionario cómo la tecnología ha transformado el comercio electrónico. Este año, 72% de empresas ya utilizan la IA, ya que cuenta con varias posibilidades de aplicación. En el comercio electrónico, puede ayudar con chatbots, creación de descripciones de productos, entre otras actividades. Pero quizás una de las aplicaciones más valiosas que debe ofrecer la tecnología sea la capacidad de comprender al usuario, predecir ventas futuras y sugerir productos de interés, brindando experiencias personalizadas a cada uno. Todo esto sólo es posible con un uso talentoso de los datos de navegación disponibles, el gran diferencial de la IA”, destaca Daniela.
Para Daniela, la inteligencia artificial es una tecnología aún reciente y fomenta muchos debates, pero es principalmente una poderosa ayuda de marcas que valoran las buenas experiencias de sus clientes.“Los datos de IA tienen el potencial de revolucionar la forma en que los consumidores compran en línea. A medida que avanza la tecnología, se espera que cada vez más pueda ofrecer experiencias más personalizadas y únicas. Los minoristas deben prestar atención a estas evoluciones y no temer al futuro”, concluye.

