El comercio electrónico sigue creciendo. Las cifras de la Asociación Brasileña de Comercio Electrónico (ABComm) indican ingresos de R$1.400.000 (R$73.500 millones) en el primer semestre de 2022. Esto representa un aumento de R$51.300 en comparación con el mismo período de 2021.
Este aumento se ve impulsado por el hecho de que las tiendas en línea permiten la venta de productos a todas las regiones de Brasil, por ejemplo, además de ofrecer regalos únicos para diferentes estilos y celebraciones. Sin embargo, un equipo comprometido es crucial para el pleno funcionamiento de la tienda.
Para que un negocio de comercio electrónico alcance su máximo potencial, es necesario implementar estrategias en todos los sectores (producción, inventario, logística, atención al cliente y posventa) para ofrecer una experiencia integral al cliente. Por lo tanto, existen tres pilares fundamentales para un negocio de comercio electrónico exitoso: planificación estratégica, productos de calidad y un equipo de atención al cliente eficiente.
La planificación implica seleccionar los productos que la empresa venderá, tomar buenas fotos y producir textos y contenido creativos que atraigan a los consumidores. También es crucial comprender a los socios, verificar las fechas de caducidad de los productos perecederos, evaluar la logística, garantizar el cumplimiento de los plazos y cualquier detalle que pueda perjudicar la experiencia del cliente.
Los productos de calidad son una premisa básica en cualquier tienda, ya sea online o física. Al comprar para uso personal o para regalar, es necesario investigar cuidadosamente para asegurarse de que se incluyan las versiones, tallas y colores, así como la inversión financiera y emocional. De esta manera, el cliente puede considerar la tienda donde realizó la compra y, en la próxima oportunidad, volver a ella.
Un servicio al cliente diferenciado, a su vez, puede ayudar a los clientes a volver al comercio electrónico. Es una herramienta esencial para retroalimentación, tanto positivas como negativas, de los consumidores, y así, mejorar la experiencia.
Comprar en línea es una práctica común en Brasil, ya que es práctica, eficiente, conveniente y, a menudo, rápida, dependiendo del proceso logístico. Se ha convertido en un proceso que debe desarrollarse en paralelo al entorno físico, por lo que es fundamental cuidar para satisfacer las expectativas del consumidor.

