Un nuevo concepto está revolucionando la forma en que las empresas brasileñas abordan la experiencia del cliente. La Experiencia Universal del Cliente (UCE) está ganando prominencia como una disciplina emergente en el país.
Ya establecido como disciplina académica en universidades de marketing de Estados Unidos, el UCE tiene como objetivo organizar el ciclo de vida del cliente de forma integral. El concepto abarca todas las etapas, procesos y tecnologías necesarias para asegurar una relación comercial duradera y consistente.
Alberto Filho, CEO de Poli Digital, empresa goiana especializada en comunicación corporativa, explica que el UCE va más allá de la simple automatización de mensajes en canales digitales. “Es una responsabilidad asumida por la empresa de mirar la trayectoria del cliente horizontalmente, abarcando desde la captación hasta la posventa”, afirma Filho.
El especialista destaca la importancia de la calidad del servicio en la fidelización de clientes y el crecimiento de los negocios. Cita estudios que demuestran que el 86% de los consumidores está dispuesto a pagar más por una mejor experiencia, y que el 76% espera que las empresas comprendan sus necesidades.
El hijo enfatiza que las prácticas de UCE son cruciales para convertir leads en clientes efectivos y transformarlos en defensores de la marca. “Clientes satisfechos comparten sus experiencias positivas, lo cual es indispensable para la reputación y el crecimiento de la empresa,” explica.
Uno de los principales desafíos para la implementación del UCE en Brasil, según Filho, es la comprensión de que la tecnología sola no garantiza una experiencia de cliente exitosa. “Es necesaria una transformación cultural dentro de las organizaciones. Todos los departamentos necesitan estar alineados con la filosofía del UCE”, concluye el CEO.
Esta nueva estrategia promete transformar significativamente la forma en que las empresas brasileñas interactúan con sus clientes, colocando la experiencia del usuario en el centro de sus estrategias de negocios.

