El año 2024 ya muestra señales de que el mercado laboral global está atravesando una de las transformaciones más aceleradas de su historia. Ahora, el informe "El Futuro del Trabajo", del Foro Económico Mundial, presenta el capítulo Perspectiva de Habilidades 2025-2030 Mostrando que cerca de 39% de las habilidades esenciales de los profesionales sufrirán importantes cambios hasta finales de la década. Esta dinámica está impulsada principalmente por la adopción de nuevas tecnologías, la transición a una economía más verde y los cambios demográficos globales.
Entre las habilidades que más crecerán en relevancia están el pensamiento analítico, que implica la capacidad de resolver problemas complejos a partir de datos e información estructurada, ya considerado esencial por siete de cada diez empresas. Además, la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad se destacan como atributos fundamentales, permitiendo a los profesionales adaptarse rápidamente a las nuevas demandas del mercado y a las crisis.
De acuerdo a Beatriz NóbregaConsultora especializada en Desarrollo Humano y Organizacional con casi 30 años de experiencia, el liderazgo e influencia social también cobran protagonismo, especialmente en un contexto donde las tareas técnicas se automatizan cada vez más, lo que hace esencial la colaboración y la influencia positiva en los equipos. “El alfabetización tecnológica, que incluye desde la alfabetización digital hasta la competencia para manejar sistemas complejos de IA y big data, es otra habilidad indispensable”, puntualiza.
Finalmente, la curiosidad y el aprendizaje continuo se convierten en fortalezas para que los profesionales acompanen y anticipen las tendencias, demostrando iniciativa en el desarrollo de nuevas capacidades. "El informe señala que el mercado laboral se encamina hacia un modelo en el que la colaboración entre humanos y máquinas será predominante", completa.
El Futuro del Trabajo
El mercado también se enfrenta a la ampliación de la brecha de habilidades. El estudio indica que aproximadamente el 63% de los empleadores consideran las lagunas de competencia como la principal barrera para la transformación organizacional. En consecuencia, el 85% de las empresas están priorizando la requalificación y la cualificación de sus empleados como estrategias clave para mantener la competitividad.
Para Beatriz, el momento exige un cambio de mentalidad tanto por parte de las organizaciones como de los individuos. “Vivimos un momento en el que no basta con seguir las tendencias, sino que hay que entenderlas para navegar con éxito en este mercado que se ha transformado de manera bastante ágil. El desarrollo de habilidades multidisciplinares, que alineen tecnología y habilidades blandas"Será fundamental para la sustentabilidad de las carreras y las organizaciones", destaca. Incluso ella misma ha apostado por los beneficios educativos para complementar la remuneración total en las empresas en las que trabaja.
El auge de la economía verde también está rediseñando el mercado laboral. Ingenieros de energías renovables, especialistas en sostenibilidad y profesionales de vehículos eléctricos y autónomos se encuentran entre las funciones de mayor crecimiento hasta 2030. Paralelamente, la expansión de la IA está remodelando funciones administrativas, mientras que las habilidades manuales y las tareas repetitivas tienden a declinar.
El sector tecnológico continúa liderando la demanda de habilidades específicas, destacando especialistas en big data, ingenieros de fintech, desarrolladores de aplicaciones y software, y analistas de seguridad cibernética. Estas transformaciones también tienen impactos en sectores tradicionalmente manuales, como la agricultura y la manufactura, que están siendo atravesados por innovaciones en automatización y sostenibilidad.
La inclusión es otro pilar importante en las estrategias de las empresas. Casi la mitad de los empleadores planean explorar fuentes de talento diversas, centrándose en la eliminación de barreras como los requisitos tradicionales de titulación y en la adopción de modelos de contratación basados en habilidades. Este tipo de acción ayuda a abordar las desigualdades ampliadas por las transformaciones tecnológicas, concluye la experta.

