La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una de las mayores revoluciones tecnológicas de los últimos años. Según el estudio “Barómetro de Empleos de IA 2024”, realizado por PwC en 15 países, el 73% de los CEOs cree que la tecnología impactará profundamente sus operaciones en los próximos años, pero solo el 27% ya la ha implementado a gran escala. Una investigación de Data-Makers, en colaboración con CDN realizada en el país, identifica la resistencia cultural como el mayor obstáculo en esta adopción, con el 69% de los CEOs y altos directivos entrevistados señalando el rechazo al uso de la tecnología.
Para Sylvestre Mergulhão, fundador y CEO de Impulso, la resistencia al cambio es natural en cualquier proceso disruptivo. “Con la IA, se intensifica por la falta de comprensión sobre cómo la tecnología puede complementar y optimizar el trabajo humano en lugar de reemplazarlo”, destaca. Para contextualizar, un estudio de Adecco refuerza esta visión, revelando que, aunque el 70% de los trabajadores ya utiliza herramientas de IA, muchos no han recibido orientación o capacitación adecuada de sus líderes.
La implementación efectiva de la IA exige más que la adopción de nuevas herramientas tecnológicas. De acuerdo con el estudio de PwC sobre transformación analítica, las empresas que combinan esta tecnología con estrategias claras de capacitación y cambio cultural superan la resistencia interna y obtienen resultados significativos. Estas organizaciones observan hasta un 40% de aumento en la productividad y reducción de errores operacionales. “La IA no es solo una herramienta, sino una palanca para la transformación organizacional. Implementada correctamente, mejora la eficiencia y crea nuevas oportunidades de innovación y crecimiento.”, afirma Mergulhão.
Sin embargo, la plena aceptación de la IA exige comunicación clara, destacando cómo la tecnología puede beneficiar a los colaboradores y convertirse en una aliada. La inversión continua en capacitación también es crucial. “Superar la resistencia a esta solución requiere un cambio cultural profundo, que comienza por el liderazgo e involucra la capacitación de los colaboradores”, explica Mergulhão. “Al involucrar a los equipos en el proceso de transformación digital, mostrando cómo la inteligencia artificial puede potenciar sus habilidades, toda esta oposición se transforma en adhesión.”
Las empresas que invierten en programas de capacitación enfocados en IA mejoran su desempeño interno y refuerzan su posición competitiva. Mergulhão concluye diciendo que “la implementación de la solución es una de las mayores oportunidades de modernización del sector corporativo. Sin embargo, la adaptación involucra no solo tecnología, sino también gestión de cambios organizacionales.”
La resistencia a la IA no es un obstáculo insuperable, pero exige un enfoque estratégico, que incluya educación, comunicación efectiva y adaptación cultural. Las empresas que superen estos desafíos estarán mejor posicionadas para aprovechar los beneficios de la tecnología y destacarse como líderes en innovación en el mercado.

